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Sandra Basurto: ‘Yo creo que la pandemia incluso ha podido favorecer a los negocios de turismo rural'

La joven arandina ha emprendido fuera de su localidad pero cerca de ella para poder venir a menudo

04/07/2021 7:58 | Adrián Carrasco
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Al igual que en el siglo XIX los españoles tuvieron que emigrar a América para conseguir un futuro prometedor, esta emprendedora arandina se mudó a Cantabria para cumplir uno de sus objetivos profesionales

Sara Basurto, junto a su pareja, abrió una posada en agosto de 2019. Tras despedirse de su vida en la Ribera y desarrollar una carrera en el sector financiero, decidió cambiar su rumbo profesional y perseguir uno de sus sueños. Hablamos con ella para saber cómo surgió todo y cuáles son las claves para emprender con éxito.

- Eres graduada en derecho, ¿cuándo y por qué decidiste cambiar de rumbo profesional?

-Yo soy licenciada en derecho, pero yo no ejercía la profesión de abogado. Yo trabajaba en el sector financiero, al igual que Juan, mi pareja. La idea de cambiar de rumbo profesional nos llevaba rondando la cabeza desde hacía 15 años y estaba motivada por nuestro deseo de buscar un entorno natural para vivir, conjugándolo con un negocio que generara recursos, claro. En este caso, una idea de negocio que nos parecía bonita, creativa y versátil. Queríamos una vida más cercana a la naturaleza y menos estresante.

- ¿Os planteasteis montar el negocio en Aranda o sus alrededores?

-La verdad es que la idea sí se nos pasó por la cabeza. Cuando lo consideramos, llegamos a la conclusión que sí podía tener éxito, principalmente por el tema del vino y el estar cerca de un núcleo grande como Madrid. Pero, ya que teníamos la oportunidad de elegir dónde irnos, preferimos escoger un sitio cerca del mar. Además, aunque sea Cantabria, estamos relativamente cerca y siempre podemos ir cuando queramos.

- ¿De qué forma llegasteis a conocer la existencia de esta casa indiana?

-Buscando y buscando. Cuando decidimos ponernos serios con el tema, empezamos a investigar por el norte, porque buscábamos un sitio cercano al mar. Además, el norte siempre nos ha gustado muchísimo. Empezamos por Cantabria y encontramos esta casa que encajaba perfectamente. Teníamos una idea muy clara de cómo tenía que ser el alojamiento. Para ello, necesitaba una serie de requisitos y esta casa los cumplía casi todos.

- ¿Cómo reaccionó vuestro entorno a la iniciativa de emprender?

-El entorno más cercano, a priori, se mostró preocupado por la incertidumbre. Pero sí que es cierto que hubo de todo, desde quienes te animaban y decían que era una idea preciosa hasta gente que lo veía un poco más una como una idea loca. Pero al final si tienes una ilusión muy clara y, en nuestro caso, con el apoyo de otro, tiras para delante.

- ¿Cuál fue el reto más grande que tuvisteis que afrontar antes de la apertura?

-Yo creo que lo más difícil fue la administración. Plasmar la idea de negocio lo teníamos muy claro, pero el tema burocrático sí que nos resultó complicado. La administración es muy rígida y por medios los tiempos son muy lentos. Además, todas esas autorizaciones no se pueden solapar, es decir, hasta que no se cierra una puerta, no te abren otra. Se hace eterno, aunque por suerte, nosotros no perdíamos el tiempo y mientras tanto restaurábamos el mobiliario.

- Aunque hayáis querido mantener la estética de una casa indiana, ¿habéis incorporado elementos que recuerden a la Ribera del Duero?

-Por lo general no lo hemos incorporado, básicamente porque la casa no lo iba pidiendo. Pero sí es cierto que hemos incluido como decoración fotografías de mi hermana, Rosa Basurto. Son imágenes muy pictóricas de paisajes ribereños. Entonces, el contraste del paisaje castellano con el paisaje cántabro, pues es muy potente y divertido. Es un guiño a la Ribera y nos hace ilusión tener una parte nuestra ahí.

- ¿Por qué la llamasteis ‘Posada Seis Leguas’?

-El nombre hace referencia al Camino Real, en el cual se encuentra la posada. Es un camino que se abrió en el siglo XVIII para conectar Castilla con el puerto de Santander. En concreto Alar del Rey, en Palencia. Castilla y Cantabria estaban comunicadas por un camino que solo cabía un caballo, entonces, abrieron este para que se pudiera trasportar toda la mercancía: lanas, vino, harina… A lo largo del camino ponían mojones con las leguas que faltaban hasta el puerto de Santander y a 300 metros de la posada se encuentra un mojón donde indica que hasta Santander quedan seis leguas. Y de ahí proviene el nombre.

- ¿Es importante tener un elemento diferenciador para lograr el éxito empresarial?

-Sin lugar a dudas. En nuestro caso, a mí me parece que hemos logrado un alojamiento que ha creado una atmósfera de pausa, relajación y tranquilidad. Un sitio donde te apetezca estar. No es un alojamiento para pernoctar, sino que es una experiencia en sí misma. Supongo que todos lo buscan, pero sí que creo que hemos conseguido ese ambiente de disfrutar de estar aquí. Esa sensación la hemos capturado y es un punto a nuestro favor.

- ¿Crees que el boca a boca en un pequeño negocio es importante?

-El boca a boca funciona y es importante, pero es mucho más lento. Yo creo que hoy en día para cualquier negocio la tecnología te ayuda de una forma que en otros tiempos no era posible. Nosotros el primer verano que abrimos tuvimos un nivel de ocupación bastante alto, bien que era verano, pero sí que es verdad que eso, unido a la crítica y las reseñas que se difunde, te da a conocer y te posiciona mucho mejor. La tecnología es muchísimo más rápida.

- Supongo que tu posada se ha visto resentida a causa del COVID ¿Cómo habéis logrado manteneros a flote?

-Principalmente porque somos una estructura muy pequeña. Somos solo tres trabajadores y dos de nosotros vivimos aquí. Además, no tenemos unos consumos tan grandes como para necesitar una ocupación elevada. Por supuesto tienes tus costes fijos, pero si no hay clientes, son costes muy reducidos. Esto en el primer golpe de la pandemia. Este año la cosa ha sido un poco distinta. Nosotros no hemos cerrado y, aunque las comunidades han estado cerradas, hemos tenido público de Cantabria. No ha sido mucho, pero el suficiente como para permitirnos estar abiertos. Por lo que estamos muy contentos.

- La pandemia ha sido un duro golpe para vuestro sector, ¿cómo ves el panorama de los hosteleros?

-Yo creo que es muy difícil hablar del panorama de la hostelería en general, porque habría que hacer distinción entre los restaurantes, los locales de ocio nocturno, los hoteles, las casas rurales… Cada uno de ellos tendrá su rumbo y además dependerá de sus costes y tamaño. Hablando de nuestro caso, yo creo que la pandemia incluso ha podido favorecer a los negocios de turismo rural. Ya estaba bastante demandado, pero ahora los entornos naturales van a estar más solicitados. En ese sentido, viendo la demanda, pienso que no vamos a estar muy mal posicionados.

- Dos años después de abrir, ¿echas de menos Aranda?

-Sí, por supuesto. Más de lo que yo pensaba. De hecho, cuando viene gente de Aranda al hotel, me hace muchísima ilusión. Aunque no le conozcas, sientes ahí un vínculo y eso me encanta.

-¿Qué es lo que más extrañas?

- Echo de menos muchísimas cosas. Aparte de la familia y amigos, pues la luz, las chuletillas, el ambiente arandino, las noches estrelladas, el olor a pinares....

- ¿Cuál es vuestra meta final con este negocio?

-Nuestra meta ha sido crear un sitio bonito, en el cual poder desarrollar iniciativas. Un espacio que, con el tiempo, nos permitirá dar rienda suelta a las posibilidades que tiene el negocio y a nuestra imaginación, siempre con un fin constructivo y creativo.

 
2 Comentarios
 
 
 
Usuario  
#1   Cicerone 04/07/2021 12:22:22
 
El verdadero problema de los negocios no son los negocios, son las familias. Declara
D. Pablo Álvarez, propietario de Vega Sicilia
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#2   Javito 05/07/2021 21:35:44
 
#2 Completamente cierto: el Sr. Álvarez Mezquiriz viene a decir con frase lapidaria que da igual los bemoles que le eches emprendiendo... que si no tienes padrino (ó eres "hijo de....") no te comulgas.

Denle 5 años y esperen a que las nuevas generaciones empiecen a ahogar "nuestros caldos" en Red Bull... a ver si sigue opinando lo mismo.....
 
 
 
 
 
 
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