La historia de Venzone: los muertos vivientes

09/12/2022 11:05 | DR
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En la actualidad Venzone (localidad de la región de Friuli-Venecia), cuenta en la actualidad con 2.257 habitantes.

Cuando llegó la peste negra en el siglo XIV hizo estragos, llegando a colapsar los cementerios. Murieron tantas personas que fue imposible enterrar todos los cuerpos en los espacios habilitados en la época para ello y algunos de aquellos cadáveres fueron a parar al sótano de la capilla de San Miguel, a las afueras del pueblo.

Desde hace siglos los vecinos de Venzone viven con los restos casi intactos de esas personas. Han comido con ellos, han cuidado y venerado los huesos de 42 personas.

300 años después de la pandemia de peste más devastadora de la historia de la humanidad, en 1647, durante la reconstrucción del templo donde permanecían los ataúdes, encontraron uno de los cuerpos en una tumba del siglo XIV. La casualidad llevó al asombro de todo el pueblo, que no pudo más que acercarse a la momia “natural” y ofrecerle su respeto. A aquella momia, a la que más tarde apodaron “la mummia del Gobbo” o “el Jorobado” por la postura que presenta, se unieron muchas más descubiertas durante los siglos XVIII y XIX en muy buen estado sin haber pasado por ningún proceso de conservación.

En la actualidad hay unos estudios científicos que afirman que se trata de la acción de determinados hongos: “La momificación natural de las Momias de Venzone se debe a las particulares condiciones ambientales que se dieron en algunas tumbas de la Catedral en las que se desarrolló la Hypha bombicina Persoon, un moho con la propiedad de deshidratar los tejidos inhibiendo la descomposición”.

En 1845, las momias fueron colocadas en una Cripta de la Catedral a la Capilla Superior. Hasta ella acudieron a menudo durante años los vecinos, y también los turistas.

La historia de Venzone pasó, como sus momias, desapercibida hasta mediados del siglo XX. Nadie conocía la tradición de este pueblo aislado entonces de grandes ciudades y otros pueblos. Pero un día, el fotógrafo estadounidense Jack Birns se perdió entre las montañas y encontró las casas de aquel lugar. Allí comprobó que las personas habían hilado sus vidas con las de unas momias. No tardó en tomar unas fotografías que dieron a conocer el pueblo. Las fotos de las momias se convirtieron en un fenómeno en todo el mundo después de un reportaje para la revista “Life”.

Un terremoto en 1976 destruyó una gran parte de la localidad y solo pudieron salvarse de los temblores 15 momias que ahora se guardan protegidas en la Cripta del Cementerio Capilla de San Miguel.

 

Fuente: elconfidencial.com

 
 
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