Después de tres meses de reuniones semanales con las diferentes asociaciones vecinales para escuchar cuáles son las necesidades de los barrios de Aranda, cómo que muchas de ellas no fueran palpables a primera vista, ya se ha llegado a una conclusión. Agárrense. Con toda esa retahíla de infinitas propuestas, quejas y denuncias se va a hacer un trabajo de análisis y elaboración de respuestas, a través de unos informes sobre cada encuentro. En resumen, vecinos ármense de paciencias porque la puesta en escena ya ha pasado y veremos cuando llega el resultado. En los barrios ya hay quinielas sobre sí llegará alguna propuesta a buen término.
Más allá de esas reuniones en las asociaciones de vecinos, quizás lo mejor hubiera sido patearse, como se dice vulgarmente, los barrios, hablar con los vecinos, escuchar sus opiniones (especialmente las malas) e intentar que la ciudad mejore. Por cierto, hablando de paseos, voy a seguir reivindicando desde aquí la situación de los bloques de Santa Catalina. Vivo cerca, y presencio día tras día la situación que viven esos vecinos. Y lo que es peor aún, el desprecio con el que se está tratando a esa zona por parte de los responsables municipales que ostentan esas responsabilidades. Han demostrado empatía cero. Probablemente, no perdonan a algunos propietarios que han ido a ponerles la cara colorada a los plenos y adelantar unos hechos que ahora estamos viviendo que se ha cumplido. En cualquier caso, es bueno recordar que hay más moradores que aquellos que han sido críticos públicamente, que viven en una situación tercermundista y, lo que es peor, a quienes nadie les da respuestas. Os invito a seguir el perfil de Instagram que ha creado una joven que ha vuelto a su casa tras pasar un largo periodo fuera de España y se ha encontrado de bruces con la realidad de los bloques. Ahí no hay trampa ni cartón. Hay imágenes, vídeos y testimonios de vecinos de toda la vida.
Parece mentira que todos nos hiciéramos de cruces cuando alguien llamó “estercolero” al barrio y ahora se esté tratando a una de sus zonas casi como tal. Me sorprende también el silencio de la oposición, que mantiene contacto constante con los afectados, pero que, de momento, desconocemos el motivo, mantiene la boca cerrada. Esperemos que no sea por aquello de cuanto peor todo, mejor para mí, con la vista puesta en el rédito electoral.
Desde luego, en este asunto hay muchas preguntas, y muchas responsabilidades. Lo primero de todo, porque fue una adjudicación a dedo, dividida en lotes para poder perpetrarlo, y con un plazo de ejecución de obra de seis meses. Aquí no existe la excusa de que la empresa que gana un concurso público me ha salido rana, como sucedió en el Centro Cívico Virgen de las Viñas. Tampoco es comparable porque allí no había consecuencias personales, es un edificio inhabitado. En el caso de la ARU, se buscó directamente a la empresa, al no encontrar aspirantes. La pregunta es cómo nadie se informó de las circunstancias de la misma, de su situación, de su trayectoria… Chirría.
Y más realidades. Esta sé que va a doler, pero está sustentada por datos objetivos y reales, que no se pueden desmontar. En este mandato, hay un precedente incomodo. El alcalde ha cesado a un concejal, que ostentaba Medio Ambiente, por no haber cumplido las expectativas y dejar el servicio de parques y jardines fuera de contrato. En su momento, estuve de acuerdo con el hecho, no con las formas, que supusieron un ninguneo público totalmente evitable. Me pregunto qué estará pensando ese edil de lo que sucede ahora mismo. Desde luego, una de las cosas, seguramente, es que no hay equidad a la hora de tratar a propios y ajenos, él era de Izquierda Unida, no de Sentir Aranda.
A mi entender, el tema de la ARU es uno de los asuntos más graves que ha pasado en el ámbito municipal en muchos años. ¿Por qué? Porque afecta directamente a personas, que, por una dejación de funciones a nivel municipal, se les está haciendo vivir en unas circunstancias que rozan lo infrahumano. Eso no es servicio público, ni se le parece. Un poquito de reflexión no estaría de más.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||