Equilibrismo...

El mundo rural ribereño se rebela contra varios proyectos empresariales

04/06/2024 6:02 | SUSANA GUTIÉRREZ
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Dicen que la verdad suprema no existe y que muchas veces lo más cercano a esa realidad se sitúa en un lugar intermedio. La subjetividad y la afección son dos factores que entran en juego para crear tan diversos posicionamientos. En estos días, sucede en la localidad de Milagros, con ese enfrentamiento de los vecinos en contra de la planta de biogás que se pretende implantar en el municipio. No puede haber dos versiones más enfrentadas. Entre lo bueno e inocuo que es el proyecto que defienden unos, y lo malo y nocivo que es para la salud que mantienen los contrarios. De la propuesta de viaje a Holanda a los habitantes para visitar las bondades de una planta similar, a las consecuencias negativas que tendrá para la zona en una lucha liderada incluso por algunos profesionales de la sanidad. La prueba de fuego para aportar más luz a este asunto estaría en conocer si a los impulsores del negocio les gustaría vivir a unos pocos cientos de metros de una planta de estas características, que sus hijos fueran a un colegio situado en las inmediaciones, sus mayores habitaran en la residencia cercana, incluso qué pensarían si tuvieran allí sus explotaciones agrarias. En cuanto a los detractores, no estaría de más saber si mantendrían la misma opinión si su puesto de trabajo se situara en esa planta o si aplaudirían el proyecto si estuviera a unos cuantos kilómetros vista. Desde luego, hay una máxima que se impone sobre cualquier teoría, pocas personas (o casi ninguna) quieren una planta de estas características cerca, como tampoco una granja de cerdos próxima a sus viviendas. En el ámbito del porcino, tenemos numerosos ejemplos en toda la comarca. No se puede dulcificar esa realidad, como tampoco que en algún sitio se tienen que ubicar.

La normativa ampara tanto a las plantas de biogás como a las granjas, y los proyectos cumplen la legalidad logrando los permisos por parte de la Junta. Es evidente que sólo algo tan extraordinario como ha podido ser un pájaro en peligro de extinción, la Alondra Ricotí en Haza, ha podido echar por tierra la iniciativa de porcino proyectada. El equilibrio entre el negocio, el consumo, la paz social y la vida rural, es difícil de encontrar. Se suelen sondear los lugares donde menos respuesta social hay en contra de este tipo de iniciativas, y en Milagros parece que había pasado desapercibido (al estar situado en un polígono industrial). El éxito de las movilizaciones en Fuentelcésped y la puesta en el foco informativo de este tipo de negocios, seguramente ha llevado a que se actúe con mayor rotundidad. Sin ir más lejos, en la cacerolada vivida en la tarde de ayer.

Al ‘descartar’ la implantación de la planta de biogás de Fuentelcésped, la empresa que abandonó el proyecto por la oposición vecinal se despachó a gusto en una nota de prensa, viniendo a decir que en los pueblos tenían lo que se merecían. Argumentaban que cómo no iban a estar ‘muertos’ si dejaban escapar proyectos que generan puestos de trabajo y riqueza. De alguna manera, se venía a decir que esta España se estaba vaciando porque así lo decidían sus habitantes. Un planteamiento, supongo, que salía del malestar por no haber sacado adelante el negocio previsto, pero totalmente injusto para el mundo rural y su gente. No es aceptable pretender llenar estos enclaves sólo de los proyectos que no quieren en ningún otro sitio, especialmente en lugares donde van a tener más personas para ejercer la presión en contra. Si hay que crear oportunidades, puestos de trabajo y vida en los pueblos, hay muchas fórmulas que tendrán que compensar también en positivo. Ya no sólo en las iniciativas empresariales, también en las públicas: que los vecinos y las empresas tengan buenas conexiones a internet, comunicaciones, asistencia sanitaria, servicios sociales, o un agua de calidad que no esté plagada de nitratos…

Sin duda, es importante poner el foco en cuidar los valores en alza que han contribuido a que el mundo rural en esta comarca haya sobrevivido más dignamente a la sangría poblacional. Por ejemplo: el viñedo y el vino, incluso en el enoturismo y el turismo rural. Fortalezas que hay que preservar, valorando mucho el territorio que queremos ‘vender’ también a nuestros visitantes. Por lo tanto, habrá que buscar el equilibrio entre unos y otros. Y sobre todo, las oportunidades, pero no sólo las que nadie quiere.

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7 Comentarios
 
 
 
Usuario  
#1   Martinez 04/06/2024 8:20:47
 
Muy buen artículo,haber si se dan cuenta los ayuntamientos que este tipo de plantas nadie las quiere en su pueblo o cercano a lugares públicos.
Lo mismo que pasa en Aranda con la planta de compostaje situada al lado del cementerio,lo único que dan son graves olores poniendo en riesgo la salud humana ,plagas de moscas,afección en las aguas subterráneas, riesgo para el medio ambiente.
Habrá de todo, en los proyectos lo pintan muy bonito pero luego es otra la realidad, como dice el artículo el que las monte que las ponga al lado de su casa tengan un poco de empatía.

 
 
 
 
 
 
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#2   Secretaria 04/06/2024 8:58:59
 
Es trágico caer en el olvido... pero todo vuelve.........................
 
 
 
 
 
 
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#3   ArandaManda 04/06/2024 10:12:19
 
El PP de Castilla y León ha convertido la comunidad en el vertedero de Madrid. Destrozar el ecosistema, la salud de nuestra comunidad para dar servicio a Madrid.
Y otros partidos que quieren hacer centrales nucleares, obviamente ninguna en Madrid, cerca de su casa.
Somos el estercolero y le votamos para serlo
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#4   ezeso 04/06/2024 10:57:36
 
#1 @Martínez, aprovecha cualquier ocasión para machacar continuamente a los lectores con su tema.
Estese tranquilo, la CONCEJALA DE PERSONAL ("Mujerdeverde" en estos foros), lo está llevando como si de un ASUNTO PERSONAL suyo fuese, ¿por qué cree que se metió en política?
Démosla tiempo
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#5   Martinez 04/06/2024 12:45:40
 

#4 Ezesa en Aranda no queremos más mierda si tú la quieres te la llevas a Burgos
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#6   EMC 04/06/2024 22:16:27
 
Un artículo magnífico. Personalmente no estoy en contra de las plantas de biogás, siempre que la pongan en el lugar adecuado. No puede ser que elijan una ubicación que tiene como criterio la cercanía al tubo del gas, sin pensar en los vecinos. Pasa aquí y pasa en otros muchos sitios. Por eso no se quieren en ningún lado, porque se quieren instalar en lugares inapropiados y en contra de la opinión pública
Lo dicho, un buen artículo
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#7   BRUCE WAYNE 06/06/2024 16:51:29
 
Efectivamente, este tipo de empresa va donde cree que va a tener menor oposición vecinal pero no olvidemos que no vienen solos, no.
Siempre hay algún autóctono que va a buscarles para que se instalen en su pueblo donde los “cuatro” vecinos que hay no van a decir nada, les aportan las tierras y les prometen toda suerte de facilidades con las licencias.
En Villatuelda llevamos 6 años con la constante amenaza de instalación de una granja porcina.
Un auténtico sin vivir.
En Villatuelda, sí, pueblo que ni Jesús Calleja sería capaz de situar ni con un mapa, brújula y su reloj Garmin conectado a los satélites GPS, Glonass y Galileo.
Pero, oye, siempre tiene que haber un “emprendedor” que actúe de espaldas a sus vecinos y que cuando se descubre el pastel se sorprende mucho de la reacción de los mismos.
¿Qué esperabais?¿Aplausos y ovaciones?
¿En qué beneficia al pueblo que ellos se ahorren miles de euros en abono para sus tierras vía purines?
Ay, majetes … aquellos tiempos en los que muchos de los nacidos en Villatuelda tuvieron que emigrar a las ciudades para labrarse un futuro y que han tenido el valor de volver para invertir todos sus ahorros en hacerse o rehabilitar casas y en algún caso hasta en fundar alguna bodega en un pueblo sin apenas servicios y que a pesar de ello seguían siendo los “forasteros” sin voz ni voto, pasaron a la historia. Ya no lo son. No nos vamos a callar.
Ahora merecen un respeto y ser escuchados.
Respeto al que los Sres. promotores les faltan cuando no aceptan un NO a sus proyectos y dicen que los pueblos tienen “lo que se merecen”.
En Villatuelda puede que no tengamos médico, panadería, pescadería, escuela o wifi. Tampoco tenemos servicio de autobuses a Aranda ni nadie que quiera instalar un bar. No somos rentables.
Lo que sí tenemos es dignidad y por esa misma razón tampoco nos merecemos sus cerdos, sus purines, sus olores, sus moscas, sus camiones transitando por nuestro pueblo y mucho menos un agua contaminada con nitratos como la que tenemos en la actualidad y sin viso de solución.
Así que no nos menosprecie y olvídenos como nos tenía olvidados hasta ahora.
Lo sé. No será fácil. Se me antoja una lucha desigual pues tan solo somos unos pocos contra sus grandes empresas pero auguro una lucha ardua de la que Villatuelda, al igual que Fuentelcésped, Milagros y tantos otros pueblos que están en la misma lucha, saldrá victoriosa.
Fuerza y honor para todos ellos.
 
 
 
 
 
 
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