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La para-normalidad

Los consultorios rurales son unos de los grandes damnificados en esta nueva situación

23/06/2020 7:18 | SUSANA GUTIÉRREZ
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Creo que todos detestamos esas dos palabras que nos acompañan desde finales de marzo y a cuya meta acabamos de llegar. Nueva Normalidad, una especie de eufemismo que nos recuerda que, de momento (yo me niego a pensar que pueda ser definitivo), nada volverá a ser como antes, que cantaba El Canto del Loco. Esa vida anormal, paranormal, o fuera de lo que hasta el 13 de marzo era nuestro día a día, esa sensación extraña que no nos deja mostrarnos como somos.

Algunas de los aspectos de esta fase nos vienen impuestos, y apoyados por el sentido común, para evitar que los peores momentos vuelvan. Otras, en algunos casos personales, irrumpen autoimpuestas en esa parte de la sociedad que sobrevive con el temor y el miedo. Otras nos llegan a mayores, como de repente enterarnos que se cancelan fiestas en Castilla y León y eventos multitudinarios hasta finales de año. Existen casos de sobreexplotación de esta nueva normalidad para prolongar situaciones como, por ejemplo, que todavía no se celebren las comisiones o los plenos en versión presencial, que se empiecen a devolver competencias a la junta de gobierno local o que se anestesien los asuntos, incluso los urgentes y necesarios. Funcionando, que es gerundio, le debe decir la sociedad arandina a un Ayuntamiento al ralentí.

Especialmente quiero incidir en el tema de la Sanidad Rural. Da la sensación de que se ha querido, de alguna manera, utilizar la pandemia para intentar darle la puntilla definitiva. La asistencia telefónica que se instauró por seguridad al decretarse el estado de alarma debido a la situación sanitaria, no puede llegar para quedarse definitivamente, que es lo que ha pretendido la Junta. Al verse sonrojada, ha intentado solventarlo con una dudosa atención presencial inmediata de la que ahora se alardea, pero que deja mucho que desear, en los lugares a los que ha llegado, que no son ni mucho menos todos.

La administración regional saca pecho porque ya están funcionando presencialmente los consultorios, siempre previa cita telefónica, para realizar, dicen, el triaje en el que se determine qué hacer, si lo que se está detallando por el enfermo es merecedor o no de una atención física. Eso en aquellos pueblos que tienen médico asignado, porque hay otros que no cuentan con facultativo. En esos casos se desconoce qué va a pasar y se preguntan quién será el encargado de hacer el triaje y acudir en persona.

En los consultorios de los pueblos ha aparecido un cartel en el que se explica literalmente que no se podrá atender a ningún paciente que no tenga cita previa y haya pasado el triaje telefónico. Para recibir atención sanitaria presencial se deberá llamar, dice el escrito colocado en los pueblos, al teléfono del centro de salud de Roa. Se tomarán los datos y los profesionales devolverán la llamada telefónica. A partir de esa conversación, se concluirá si además de consulta auditiva, el paciente requiere consulta presencial. Para las urgencias se tendrá que llamar al 112. El número de posibles consultas presenciales se ha reducido, en la mayoría de los pueblos a los que ha vuelto, a un día por semana. Antes, dependiendo de las características del municipio, había más jornadas.

Los pacientes a los que no se atienda en el pueblo se verán obligados a ir al Centro de Salud de referencia. Por ejemplo, hay 28 pueblos que depende de Roa, un ambulatorio que cuenta con ocho médicos, de los 14 que llegó a tener .En verano, como es normal, se tendrán que coger vacaciones, y se podrían quedar hasta en la mitad de facultativos. En un momento en el que los pueblos se han puestos de moda y se espera un alto índice de visitantes que ya habitualmente suelen triplicar los habitantes ribereños en verano. Este año incluso más.

Y, aún después este panorama que hemos descrito, la administración pública ha llegado a acusar a la manifestación virtual por la sanidad rural convocada por los habitantes de Guzman de tener fines "espurios”. Así textualmente lo dijo la consejera de Sanidad. Una manifestación que resultó un éxito, por cierto.

Con una población envejecida que no parece que por teléfono se pueda entender muy bien con el médico, con un importante crecimiento demográfico estival, y con la posibilidad de masificar el centro de salud de referencia. Así pinta el verano en el medio rural ribereño. Unos meses en los que se insiste en que hay que tener mucho cuidado, tomar medidas de protección, pero quizás tampoco estarían de más algunas (o muchas) mejoras en las dotaciones de todo tipo en los pueblos.

 

 
1 Comentario
 
 
 
Usuario  
#1   Avanti 23/06/2020 23:36:14
 
Tanto que se les llena la boca con que quieren a los pueblos y nos dejan abandonados. Que vergüenza
El otro día llame y fue imposible que se vinieran
 
 
 
 
 
 
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