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Trece Grados, la pasión convertida en medio de vida

La productora cumple su mayoría de edad desde que sus dos impulsores, Fabián González y Nacho Rodríguez, regresaron a Aranda para emprender

15/09/2021 8:10 | Begoña Cisneros
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Foto Noticia

Fue en el año 2003 cuando Fabián González y Nacho Rodríguez, dos amigos a los que les unía su hobby por el mundo audiovisual, decidieron montar su propio negocio apostando por regresar a su tierra para hacerlo. Así nacía la productora Trece Grados, que ha crecido en este tiempo creando un nuevo puesto de trabajo de forma continua, y numerosos de manera esporádica cuando los trabajos lo requieren. “Hay veces que somos 17 personas trabajando”, explica González. No en vano esta empresa arandina conseguía en el año 2017 ganar los premios Hermano Celestino al mejor proyecto de emprendimiento.

En su crecimiento también ha habido traslados. Comenzaron con una pequeña oficina en las Galerías Isilla para trasladarse a pie de calle junto a Santa María. Apenas unos días antes del estado de alarma daban un paso más y adquirían un local en la calle Santiago donde han revolucionado aún más el sector. Su iniciativa ha consistido en crear un coworking con otras dos empresas: Cristi Rojo y Scribo Comunicación. Las tres trabajan en distintos ámbitos de la comunicación e integran en un mismo lugar varios servicios para los clientes.

Porque es una buena apuesta y porque, aseguran, les gusta estar rodeados de otras empresas. Por ello desde el principio formaron parte de la Asociación de Jóvenes Emprendedores (JEARCO) y desde hace unos años participan en la organización BNI que cuenta en la actualidad con 45 empresas de la zona.

“Sabemos de lo nuestro pero somos unos analfabetos empresariales, y gracias a JEARCO nos hemos formado en ese aspecto. En BNI conseguimos una herramienta para captar negocios a nivel local, pero también a nivel nacional”, explica Fabián González, quien también destaca la ayuda aportada por Fundación Michelin en su apoyo para la contratación de empleados. “Siempre está ahí”, señala.

 

 

 

Innovación, creatividad y compromiso

Con esas tres palabras, los socios de trece Grados definen su filosofía de trabajo.

La innovación no se basa únicamente en la tecnología, algo en lo que tienen que estar a la orden del día para seguir desarrollándose, sino también en el tipo de servicios que ofrecen. Su última iniciativa lleva el nombre de Plisplas con la creación de una bolsa de horas de trabajo. “Las empresas tienen necesidad de crear contenidos diversos y les proponemos una bolsa de horas de trabajo que pueden utilizar como quieran; de esta manera cuenta con su pequeña productora cuando lo necesitan”, comenta Fabián.

Y vaya si está funcionando. Su puesta en marcha de esta forma tan original de dar el servicio está siendo todo un éxito. Además, no se olvidan del lado social, ya que existe la posibilidad de donar horas a una ONG que de otra forma no podría contar con vídeos u otro tipo de trabajos audiovisuales.

 

 

 

Servicios

¿Y qué servicios son los que realiza Trece Grados? Pues muy diversos y al mismo tiempo muy conectados entre sí donde la imagen, el vídeo y el sonido son sus principales características.

La productora se centra en la producción de vídeos y el último que han elaborado es el spot de presentación de la Vuelta Ciclista a España. Pero también participa en la conexión en directo con programas nacionales como ocurre con las cadenas de TVE o Antena 3. Trabaja del mismo modo de forma asidua con la productora Mediapro y emite eventos deportivos a nivel nacional. La Vuelta ciclista Junior ha sido uno de ellos y en ella se ha dejado patente una necesidad: la llegada de un buen servicio de telecomunicaciones al mundo rural."Había veces que se perdía la cobertura", recuerdan.

Pero donde se vuelca al completo con un gran número de trabajadores es con la realización de otros eventos como ocurre con el de Sonorama cada año. Desde 2004 llevan haciendo este trabajo y, aseguran, cada edición es un reto.

En último lugar, pero no menos importante, se sitúa la formación concienciados de la importancia que tiene mostrar sus conocimientos. Por ello participan en talleres y cursos de cine, como ha ocurrido en los cursos de verano de la UBU, o de comunicación como sucede con la participación de los alumnos de la Universidad de la experiencia. Dispuestos a acudir allí donde lo soliciten, los componentes de Trece Grados aseguran que en estos 18 años han cumplido su sueño, poder vivir de su pasión.