Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia y poder ofrecer un mejor servicio. Al continuar entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.
No te Pierdas

¿Es aconsejable hacer deporte en verano?

Las competiciones del deporte estrella de nuestro país, el fútbol, se encuentran paradas desde hace más de un mes.

13/07/2017 9:15 | DR
WhatsApp
Linkedin
Google +
Twitter
Facebook
Enviar
Imprimir

Foto Noticia

Realizar deporte en verano es posible y recomendable, pues nos ayuda a mantenernos en forma y a llevar a cabo un estilo de vida saludable

Las competiciones del deporte estrella de nuestro país, el fútbol, se encuentran paradas desde hace más de un mes. Esto da pie a pensar que si los deportistas de élite se toman un descanso durante estas fechas estivales será porque estas temperaturas tan elevadas impiden realizar su trabajo al 100%. Nada más lejos de la realidad, de hecho durante el verano se llevan a cabo grandes eventos deportivos, como Wimbledon.

Por tanto, practicar alguna actividad deportiva durante esta época estival no es desaconsejable o perjudicial para la salud pero sí se deben tener en cuenta una serie de precauciones para evitar sustos como sufrir un golpe de calor. Lo primero que debemos tener en cuenta es el tipo de deporte que vamos a realizar. Si optamos por aquellos que son al aire libre, como salir a correr, hacer senderismo o practicar escalada las mejores horas para realizarlos serán siempre las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde. ¿Por qué? Porque a estas horas las temperaturas son más frescas y por tanto el choque térmico entre la temperatura del cuerpo y la temperatura ambiente no es tan acusado como en otras franjas horarias. Se eliminan por tanto las horas centrales del día, entre las 12 de la mañana y las 16 de la tarde, en las que el sol y el calor inciden con más fuerza. Practicar deporte en estas horas puede ser altamente peligroso para la salud y puede provocar en el deportista el tan temido golpe de calor. Si la disponibilidad horaria obliga a hacer deporte durante estas horas centrales del día, lo mejor es optar por acudir a un gimnasio en el que poder realizarlo a la sombra y con una temperatura mucho más fresca.

Por otra parte, aún aprovechando las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde para practicar nuestra actividad deportiva favorita, la temperatura ambiente será, lógicamente, más alta que en otras épocas del año y esto también afecta a nuestro cuerpo. El calor y la temperatura ambiente exterior tienen consecuencias directas sobre nuestro organismo. La temperatura corporal ideal de un ser humano se sitúa entre los 36°C y los 37°C pero cuando los valores de la temperatura ambiente superan los 24°C nuestro organismo combate este calor a través de la sudoración, provocando que aumente la pérdida de líquidos y sales minerales a través del proceso de sudoración que se inicia con el objetivo de mantener esa temperatura ideal de manera estable. Por tanto, es muy importante hidratarse cada poco durante el tiempo que dure la actividad deportiva para evitar así una posible deshidratación y sus consecuencias. Beber líquidos con frecuencia nos ayudará a mantenernos hidratados; las bebidas isotónicas, el agua, los tés fríos e incluso los zumos son la mejor opción. Se debe huir de los refrescos por el exceso de azúcar y aquellas bebidas que contienen cafeína. La mejor opción siempre es optar por las bebidas isotónicas porque nos ayudan a recuperar los electrolitos perdidos durante el proceso de sudoración. Además de beber también es recomendable consumir mucha fruta, como la sandía o el melón, cuyo porcentaje de agua es muy elevado y, por tanto, también ayuda al organismo a mantenerse hidratado.

Otro punto imprescindible a la hora de realizar deporte al aire libre durante el verano es aplicarse protección solar para evitar las quemaduras solares. La aplicación de esta crema solar también debe incluir las orejas, las manos, la nuca y el cuello, generalmente zonas olvidadas. Tan importante como esto es optar por una vestimenta adecuada, con prendas frescas, de colores claros para no absorber el calor del sol y que permitan la transpiración del sudor. Contar con unas gafas de sol y una gorra también nos ayudará a mitigar los efectos directos del sol.

En el caso de que la actividad física se realice en interiores, las precauciones a tomar son mucho menores. Tan solo es importante escoger un lugar fresco y acondicionado (gimnasio, pabellón, alguna habitación acondicionada para ello en casa, etc.) en el que el sol no incida de manera directa y mantenerse hidratados.

Otra opción sería optar por deportes nuevos que se adaptan mejor a estas temperaturas, como por ejemplo todos aquellos que tienen que ver con el agua. La natación, el piragüismo, el buceo, el aquagym, la vela, etc. son disciplinas que nos permiten estar en contacto con el agua y que, por tanto, refrescan al cuerpo durante su realización. Eso sí, en estos casos también es importante la aplicación de cremas solares y tener especial cuidado con el tiempo que se deja entre las comidas y la realización de estos deportes. Lo normal a la hora de llevar a cabo cualquier deporte es dejar como mínimo una franja de dos horas entre la ingesta de alimentos y el esfuerzo físico para evitar así un corte de digestión.

Como vemos, realizar deporte en verano es posible y recomendable, pues nos ayuda a mantenernos en forma y a llevar a cabo un estilo de vida saludable. Sin embargo, es necesario poner en práctica todos estos consejos para evitar que la realización de este tipo de actividades se convierta en algo peligroso.

 

 

 
 
Su opinión sobre este contenido
 
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrarte si no tienes ya una cuenta creada.