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Parque Inmobiliario

Así vive la primera familia que se ha mudado a una casa impresa en 3D

una familia de cinco personas se ha trasladado a una vivienda social en Francia construida por un brazo robótico

20/09/2018 8:16 | DR
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Foto Noticia

Hasta ahora habíamos visto varios proyectos y modelos de casas impresas en 3D, una tecnología que solo ha empezado a asomar la cabeza en el mercado. Sin embargo, poco se sabía sobre sus inquilinos, puesto que de momento todas las construcciones eran prototipos. Recientemente una familia de cinco personas se ha trasladado a una vivienda social en Francia construida por un brazo robótico y tecnología de impresión 3D. Según el Ayuntamiento de Nantes, es la primera vivienda de este tipo en ser habitada en el mundo.

 

Un proyecto y una familia pioneros

Nardine y Nouria Ramdani, de 45 y 35 años respectivamente, se han convertido en unos pioneros a nivel mundial. La pareja francesa entró a vivir a finales de junio en esa vivienda impresa en 3D con sus tres hijas absolutamente emocionados por la oportunidad. “Cuando me llamaron para decírmelo, no les creí”, ha asegurado Nouria. Lo cierto es que fueron la tercera familia de la lista de espera en ser contactados por el Ayuntamiento de Nantes, lo que nos revela que esta tecnología aún despierta cierta desconfianza entre la sociedad.

Otras dos familias optaron por rechazar la experiencia única de ser los primeros inquilinos de una casa impresa en 3D, ya que veían la vivienda demasiado inusual. Nordine, que es operador de grúas, había oído hablar del proyecto Yhnova, una vivienda social promovida por el Ayuntamiento y la Universidad de Nantes que sería íntegramente levantada por una impresora 3D robótica (la BatiPrint3D) usando tecnología por fabricación aditiva. Lo que Nordine no esperaba es que finalmente fuese su familia la elegida para habitar aquella casa de 95 metros cuadrados con forma de ye.

Se trata de un domicilio nada común lleno de peculiaridades. La más chocantes es que casi no cuenta con esquinas: todas las paredes de la casa tienen una forma curva, como si la estructura estuviera hecha de una sola pieza. La vivienda, de cuatro habitaciones, está creada a partir de un material polimérico que la dota de un aislamiento privilegiado. Por si fuera poco, está equipada con múltiples sensores que monitorizan la calidad del aire, la humedad, la temperatura y la acústica.

 

Gracias a este material, esta familia francesa podrá reducir considerablemente el gasto en energía necesaria para calentar o enfriar la vivienda en distintas épocas del año. Nardine y Nouria además podrán estar al tanto del estado del edificio gracias al sistema de sensores, lo cual les ayudará a ahorrar en todo tipo de facturas a largo plazo.

El hecho de que las paredes sean curvas también tiene que ver con el ahorro de costes de construcción. Según Benoît Furet, diseñador de la Universidad de Nantes, han conseguido gastar un 30% de energía menos haciendo que el robot depositase el material formando aberturas en los muros en lugar de ángulos rectos.

Este modelo de construcción por lo tanto no es supone un modelo más económico, sino más ecológico. La estructura de la casa fue construida en apenas 54 horas. Aunque la obra no se finalizó hasta cuatro meses después, el tiempo en el que tardaron los trabajadores humanos en completar la casa con puertas, ventanas, el interior y el tejado.

 

 

 

Fuente: idealista.com

 
 
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