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Parque Inmobiliario

Pintar la casa es, una reforma diez

Pintar tú mismo un piso de 80 m2 puede costarte unos 260 €. Si lo hace un profesional puede ascender a unos 1.200 €

14/06/2018 12:01 | DR
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Pintar la casa es, sin duda, una reforma diez. No sólo "limpias" la cara a las paredes –que, con el uso, van acumulando roces, rayaduras e incluso algún garabato si hay peques en casa–, sino que, además, con solo cambiar el color, tu casa parecerá otra. Dale un tono más claro y tendrás la sensación de que los metros se han estirado; uno más intenso, y el espacio se verá más acogedor y recogido; un acabado brillante, y parecerá que has abierto una nueva ventana en el salón... El poder transformador de la pintura es enorme. Si te animas a pintar tu casa, con estos 10 consejos y truquillos de profesional, podrás hacerlo tú. ¡Y por muy poco dinero!

 

1. Planifica por dónde empezar

Si quieres pintar toda la casa, ¿qué habitación será la primera? Lo ideal es despejar al máximo las estancias. Si pintas primero la más vacía, te servirá para liberar el resto y facilitarte el movimiento.

Prepara el material. Comprueba si lo tienes todo (cinta de pintor, plástico y papel protector, masilla, lija, espátula, rodillo grande y pequeño, cubeta para rodillos, paletina, pintura y esmalte). Si tienes sábanas viejas, puedes ahorrarte el plástico.

 

2. Prueba diferentes colores para acertar

Si dudas sobre el color, haz brochazos en paredes en las que incida la luz de manera distinta y míralas a diferentes horas del día. Ten en cuenta que la pintura oscurece al secarse. ¿Un color especial? Las diferentes firmas de pintura ofrecen una paleta muy extensa de referencias de colores entre los que elegir, una opción muy práctica, sobre todo si quieres más adelante repintar alguna estancia o hacer repasos. Si quieres hacer tú la mezcla deberás partir de una pintura blanca e ir con cuidado, pues algunas azulean.

 

3. Prepara bien las paredes y haz arreglos

Si están en mal estado, hay que lijarlas bien, limpiarlas del polvo creado, darles una imprimación y masillar antes de pintar. La pintura, por sí sola, no elimina imperfecciones.

¿Minidesperfectos? Solo necesitas algo de masilla para pequeñas grietas y agujeros. Espera a que seque, ya que a veces hay que remasillar. Luego, lija y limpia.

 

4. Papel y estuco: ¿Qué hago con ellos?

Es un trabajo engorroso y delicado, por lo que lo mejor es contar con un profesional. Si hay estuco, lo ideal es quitarlo, sobre todo si el grano es grueso. Si es muy fino y está bien agarrado, se puede allanar la pared con masilla.

¡Papel fuera! Hay que arrancarlo, lijar, dar fijador o selladora, hasta tres capas de masilla y mínimo dos de pintura.

 

5. Protege muebles y superficies

Pon cinta de pintor en zócalos, esquinas de techos, puertas y marcos que no sean de madera –si son de madera, también habrá que pintarlos– y cubre la cinta de las persianas. Los interruptores, si puedes desmóntalos; si no, ponles también cinta. En el suelo, mejor papel que cartón, porque el papel es flexible y repele más que el cartón.

 

6. Elige la pintura más adecuada

Si las paredes están en buen estado, puedes utilizar pintura plástica para todas las estancias, incluso cocina y baño. Además, cada vez son más naturales, con lo que apenas desprenden olor a pintura. Pero tienes otras opciones:

Tixotrópica. Con un gran poder de cubrición, es ideal para paredes con manchas de grasa, humo, humedad e incluso de moho y de óAntialergias. Evitan la proliferación de ácaros y hongos, y minimizan la emisión de compuestos volátiles (lo mejor para personas alérgicas).

100% Eco. Son transpirables y las reconocerás porque cuentan con la etiqueta ecológica europea (Ecolabel).

Con olor y antiolor. Hay pinturas que incluso pueden perfumar tu casa porque tienen esencias naturales que desprenden aroma lentamente. Eso sí, el efecto durará tan solo unos cuantos días. Y también puedes hacer todo lo contrario, neutralizar olores con pinturas que los absorben. Son las fotocatalíticas.

 

7. Techos, esquinas y paredes

Empieza por el techo para poder cubrir las gotas que caigan sobre las paredes. Pero si hay defectos que enmasillar, empieza por ahí y aprovecha para pintar esquinas.

Esquinas lisas. Para evitar la diferencia entre el rastro de brocha de la esquina y el resto de la pared, píntalas primero, con brocha, y difumina el trazo con un rodillo.

 

8. Es la hora de las carpinterías

Pinta las puertas y carpinterías con una paletina plana y rodillos pequeños de pelo muy corto o de espuma. Lo ideal es trabajar con dos: uno húmedo con el que cargas la superficie de pintura y otro seco, con el que la peinas.

¡Pinta a pulso! Y no pongas cinta de pintor en la pared para evitar mancharla, ya que al sacarla puedes levantar la pintura y el remedio será peor.

 

9. Seis horas después, otra capa

Abre bien las ventanas para que la pintura seque bien y pronto. En el caso de la pintura plástica, espera al menos seis horas entre capa y capa. Si es esmalte, fíjate bien en las indicaciones del envase.

Pintura monocapa. Si utilizas este tipo de pintura, no tendrás que darle una segunda capa aunque la aplicación quizá te cueste algo más. Valóralo bien antes de decidirte.

 

10. Quita la cinta y haz retoques

Una vez haya secado, no esperes a quitar la cinta de toda la casa. Si la dejas y se seca, hay muchas posibilidades de que se rompa, deje rastro de cola en la pared o bien se lleve la pintura con ella.

Últimos retoques. Una vez todo está limpio, echa un vistazo y con un pequeño pincel o con un rodillo pequeño, arregla los posibles desperfectos.

 

Fuente: Elmueble.com

Imagen: Pintatucasa

 
 
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