Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia y poder ofrecer un mejor servicio. Al continuar entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.
Parque Inmobiliario

Un edificio de hierro en Madrid custodia escrituras e hipotecas de hasta 500 años de antigüedad

Cualquier persona puede saber por cuántas manos ha pasado una propiedad

23/10/2017 9:15 | DR
WhatsApp
Linkedin
Google +
Twitter
Facebook
Enviar
Imprimir

Foto Noticia

Desde que los Reyes Católicos firmaron una pragmática (ley) en 1503, los escribanos (hoy notarios) están obligados a guardar la matriz del documento de por vida: compra-venta de casas, poderes para cobrar o representar, préstamos para hipotecas…

Fernando e Isabel dieron el gran impulso a lo que hoy entendemos por notarios: obligaron a los escribanos a asentar las escrituras por extenso [no en resúmenes, como antes]. Debería aparecer la fecha y el lugar, la explicación de todos los pactos y cláusulas, las firmas de otorgantes y testigos. Y cada vez que un interesado quisiera una copia, éstas debían ser libradas como reproducción literal del protocolo (el libro donde estaba asentado). Además, los escribanos tendrían la obligación de custodiar los protocolos, ellos o sus sucesores.

Cualquier persona puede consultar hoy esos documentos, y ver cómo han pasado de manos las propiedades de su ciudad, pueblo o terreno rústico. Pero solo los que tienen más de cien años. “La ley dice que cuando transcurren cien años, los notarios deben pasar sus escrituras a los archivos de cada comunidad”, dice una persona del Archivo Histórico de Protocolo.

Es en la capital de España, donde se guardan el mayor número de documentos de los escribanos del reino, y probablemente los más jugosos. En un edificio de dos plantas con 5.000 metros lineales de estanterías donde hay archivados más de 44.000 tomos con los protocolos de los notarios. Historiadores, periodistas, curiosos o personas que quieren recuperar sus posesiones, acuden a estos archivos diariamente. “Ha habido personas que han descubierto que son propietarios de terrenos en la Castellana de Madrid”, afirma una archivera.

El edificio que alberga estos fondos se construyó en el siglo XIX y está hecho de hierro para evitar que un incendio se propague por las estancias, es decir, para minimizar los daños en caso de un siniestro, incluso de inundaciones. Las ventanas están inspiradas en el arte de los califas de la mezquita de córdoba.

Escaleras, estanterías, puertas estancas y ventanas son de material incombustible. Fue diseñado así por el arquitecto Joaquín de la Concha Alcalde, cuando Francisco Silvela era ministro de Gracia y Justicia. El edificio, que está situado detrás del Museo del Prado, quedó terminado en 1886.  Fue el primer edificio construido en España exclusivamente para servir como archivo.

A partir de 1931, el gobierno obligó a los notarios a trasladar a este archivo cualquier documento con más de 100 años. Entonces, un cuerpo facultativo de archiveros, bibliotecarios y arqueólogos se dedicó en aquellos años, incluso en plena Guerra Civil, a ordenar, clasificar y numerar todos los tomos. Hoy, con las técnicas modernas, los documentos más antiguos están microfilmados para evitar que su manipulación pueda dañarlos o deteriorarlos.

Fuente: Idealista. Carlos Salas

 

 
 
Su opinión sobre este contenido
 
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrarte si no tienes ya una cuenta creada.