Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia y poder ofrecer un mejor servicio. Al continuar entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.

Cerca del 30% de las mujeres sufre estrés y depresión, el doble que los hombres

El Instituto de Psicología de Emoción y Salud (IPES) alerta que la pandemia ha agudizado un problema social latente

03/03/2021 13:22 | DR
WhatsApp
Linkedin
Google +
Twitter
Facebook
Enviar
Imprimir

Foto Noticia

En las últimas décadas del siglo XX tuvo lugar otra de las grandes revoluciones, la femenina. Una revolución que permitió un cambio radical en el estilo de vida de las mujeres, que dejó de ser eminentemente doméstico para abrirse al mundo en todos los sentidos; un cambio impulsado principalmente por el aumento de las necesidades económicas, las mejoras en la educación, la diversidad de modelos de familia y la lucha por la igualdad de sexos.

“Este cambio radical ha permitido grandes avances, como la incorporación de la mujer al mercado laboral en condiciones más igualitarias, oportunidades de emprendimiento, su acceso a profesiones tradicionalmente 'de hombres', su mayor preparación profesional y su independencia conyugal, pero también nuevas dificultades como la conciliación y la necesidad de gestionar todos esos nuevos roles que se han sumado, y no sustituido, a los que ya desempeñaba en el ámbito doméstico” indica Jana Fernández, comunicadora y divulgadora especializada en bienestar y descanso.

El ritmo de vida moderno, con las 'obligaciones' sociales y domésticas y las necesidades económicas, ha aumentado considerablemente la carga de responsabilidades adquiridas por las mujeres, y esas responsabilidades, esos 'deberías', son una fuente de estrés cuando no son elegidos. Además, el confinamiento obligado por la pandemia ha implicado que, de un día para otro, todas las esferas de la vida pasen a convivir en un mismo espacio, las 24 horas del día y con las mismas personas o en solitario. Es decir, la casa, la oficina, el gimnasio, los lugares de ocio y esparcimiento, los espacios de descanso y desconexión, el parque de juegos de los hijos, han pasado a ser uno solo durante muchos meses, y eso ha supuesto una carga de estrés importantísima añadida al día a día de 'mujer-orquesta' que muchas ya traían 'de serie'.

 

El estrés y la ansiedad se ceban con el colectivo femenino

Desde hace años, las investigaciones ponen de manifiesto el impacto que el estrés tiene en la mujer. Ya en 2017 el estudio CinfaSalud sobre “Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés”, avalado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), revelaba que el estrés se presenta en mayor grado en los menores de 45 años, principalmente entre las mujeres (48,7% frente al 31,5% de los hombres).

Esto se ha agudizado con la pandemia. Un artículo publicado en 2020, que revisaba 62 estudios que abordaban la salud mental en una muestra de 162.639 personas de 17 países, concluyó que, durante la pandemia, la prevalencia de la ansiedad era del 33% y la de la depresión del 28%, y que los principales factores de riesgo para sufrir ansiedad o depresión eran: ser mujer, trabajar en el ámbito de la enfermería, tener un bajo nivel socioeconómico, tener un alto riesgo de contraer la COVID-19 y el aislamiento social.

En nuestro país, uno de los estudios más potentes que se han hecho lo ha llevado a cabo un grupo de investigadores de la UCM. Sus resultados revelan que el 27,8% de las mujeres presentaba síntomas clínicamente significativos de depresión (frente al 17% de los hombres); en el caso de la ansiedad, aparecían síntomas elevando en el 26,8% de las mujeres (más del doble que en los varones) y esta proporción se repite en el caso de los síntomas de estrés postraumático (22,8% en mujeres, frente al 16,9% de los hombres).

Incluso la OMS ha alertado de que la pandemia está afectando especialmente a la salud mental de las mujeres, por causas como el trabajo no asalariado, la pérdida de empleo e ingresos y el repunte de la violencia doméstica.

Por su parte Marta Redondo (Doctora en Psicología. Especialista en Psicología Clínica y de la Salud. Profesora del Departamento de Psicología de la Universidad Camilo José Cela. Directora del Área del Salud del Instituto de Psicología de Emociones y Salud) apunta que “en IPES, el centro que dirijo, en los últimos meses se ha visto claro este impacto que la pandemia ha tenido en la salud mental de la población, y especialmente de la mujer. Nos están desbordando los casos de pacientes nuevas o de mujeres con las que trabajamos hace tiempo, y nos consultan por presentar altos niveles de estrés (muchas veces con problemas físicos asociados), insomnio, dificultad de concentración y presencia de altos niveles de ansiedad (ante el contagio o ante la incertidumbre por la situación o los problemas económicos que cada vez van a más), así como falta de motivación y un estado de ánimo decaído, cercano a la depresión”.

 

Desde IPES desvelan que, en muchos casos, los principales estresores detectados en la mujer son la sobrecarga, al asumir el rol laboral muchas veces con la misma responsabilidad y volumen, junto con la atención a los niños y a la casa durante el confinamiento, y ahora en distritos momentos de aislamiento. Todo ello, junto con una importante pérdida de reforzadores, falta de apoyo social y mucho menos tiempo para ellas.

 
2 Comentarios
 
 
 
Usuario  
#1   Mónica lactanvide 20/03/2021 16:28:00
 
https://www.diariodeburgos.es/noticia/Z1E361D12-D1E9-B483-792862932A0D9D3F/202103/Un-hombre-se-lanza-por-la-ventana-por-el-maltrato-de-su-mujer
 
 
 
 
 
 
Usuario  
#2   Caramelo 22/03/2021 9:03:33
 
Mira que lo dudo... Otra cosa es que las mujeres pidan ayuda más que los hombres.
 
 
 
 
 
 
Su opinión sobre este contenido
 
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrarte si no tienes ya una cuenta creada.