Una Navidad descafeinada

La pista de patinaje sobre hielo no se colocará debido a la falta de tiempo para adjudicar el servicio

03/12/2018 8:55 | SUSANA GUTIÉRREZ

La Navidad vende, gusta y está de moda. No hay nada más que darse una vuelta por las impresionantes actividades que han organizado los ayuntamientos a lo largo de la geografía española. Ya no hay que pensar en irse a Madrid para ver una gran puesta en escena navideña, tenemos muchos otros ejemplos como el de Vigo, Torrejón de Ardoz o, sin ir más lejos, Valladolid, donde este sábado se procedió a inaugurar la ambientación navideña. También en ciudades más pequeñas como la nuestra.  Encendidos oficiales, pistas de patinaje, espectáculos de iluminación y sonido, carruseles, norias… Todo es poco y, se supone, que especialmente en un año electoral.

Por el contrario, en Aranda parece que nadamos a contracorriente. Para ser justos hay que decir que la intención de la Concejalía de Festejos era la de colocar una pista de patinaje sobre hielo en la plaza Mayor. Una actividad ya conocida y con gran acogida, sobre todo, entre niños y adolescentes. Pues bien, en el mes de septiembre, como en otras ocasiones, cuando se comenzó a preparar el pliego de condiciones para hacer la contratación, desde secretaría general y contratación, se vino a decir que no había tiempo suficiente para sacar adelante el proyecto. La Ley de contratos, según dicen, ha cambiado y como la colocación se adjudica a una empresa privada que cobra entradas, hay que hacer un estudio de viabilidad y, por lo tanto, no se podía hacer, no había tiempo material. Dieron también otro mensajito claro, que no daba tiempo a organizar alternativas en las que se cobrara entrada.

Entonces me pregunto: ¿Cuándo empiezan otros ayuntamientos a organizar la programación para llegar a tiempo?  ¿Se actúa de la misma manera por parte de los altos técnicos dependiendo de quién lleve un asunto que sacar adelante? ¿No se podía haber avisado de ello con anterioridad?

La realidad es que la pista de patinaje tampoco ha sido ningún dispendio económico, ya que se basaba en una colaboración público privada. Aunque es verdad que, en los últimos años, ha logrado cubrir el expediente y no ha dejado ver tan claramente como esta vez, los escasos recursos económicos que dedica el Ayuntamiento a la Navidad. No les parece importante ni prioritario el que sus ciudadanos tengan una digna programación de ocio y festiva en Navidad y en otras épocas. “¡Hay que arreglar calles!, argumentan. Eso es pura demagogia, señores. Por supuesto que hay que arreglar calles, los arandinos y quienes nos visitan merecemos unas calles a la altura de una ciudad de 35.000 habitantes. Igual que merecemos una programación que se ajuste a las expectativas de los habitantes y turistas.

Ni tan siquiera en el Puente de la Constitución habrá alguna actividad navideña. Por dar cifras contrastadas, la Concejalía de Festejos, encargada de la ambientación y programación navideña, cuenta para ello con un presupuesto de 28.000 euros, IVA incluido. En ese montante, está incluido la impresión y buzoneo, los adornos, las felicitaciones, los equipos de luz y sonido o los pajes de los reyes magos. La actividad central de animación en la plaza Mayor costará 9.000 euros, un espectáculo de teatro de calle de 6.000 euros y un pasacalle de 3.000 euros. A parte, ya va vinculada al presupuesto de 2019, está la cabalgata de los Reyes Magos, que llevará un espectáculo de apertura de 4.700 euros o las luces que se adjudican en un contrato global. Estas cantidades en una ciudad con un presupuesto de 30 millones de euros, a mi entender, son irrisorias. Más aún, cuando para organizar algunos actos minoritarios, que no interesan a casi nadie, hay partidas más importantes.

El mensaje de que los ciudadanos en general quieren una gran programación navideña lo observamos todos los días en las televisiones, parece que hay incluso una competición para ver quien ilumina más o quien innova más. Porque sí, eso vende, atrae turismo, genera que la gente salga a la calle y compre en el pequeño comercio que tan mal lo está pasando, o se tome algo en un bar. Genera vida, economía, turismo… Y sí, señores políticos, también genera votos, igual que arreglar las calles.