Cabalgata electoral

En la noche más mágica para los más pequeños, los niños deben ser los únicos protagonistas

08/01/2019 12:08 | SUSANA GUTIÉRREZ

La noche de Reyes siempre se vende como la más mágica del año. Aquella que los niños, y algunos mayores, viven con más ilusión por la llegada de los Magos de Oriente cargados de regalos. Qué pena que esa magia e ilusión de los más pequeños tenga que venir también tintada por aspectos políticos. He de decir que no soy mucho de cabalgata, por edad soy más de cotillón, pero mientras disfrutaba de la versión nocturna de la noche de Reyes, mi teléfono se venía abajo con mensajes, no uno ni dos, sino muchos y por diversas vías. Todos coincidían aludiendo literalmente “a una de las peores cabalgatas de la historia”.  Salvando por supuesto las obras del artista arandino, Nano Lázaro, que han dado modernidad y color al desfile, los arandinos se muestran indignados por una cabalgata sin imaginación, lenta y sin miramientos a la hora tener solidaridad con los niños que tanto frío estaban pasando. A ver, vivimos en Castilla y estaban prácticamente a bajo cero, esperando a ver a sus Reyes Magos.

Nunca he comprendido, nunca, la parada política que se hace en el Ayuntamiento… Ya sé que me van a decir los actuales responsables políticos que se lleva haciendo históricamente, de toda la vida, pero alguien  debe de cortar eso. Más aún, con el frío que hacía en la noche del sábado. Qué pintan los tintes políticos en un acto dedicado a los más pequeños, y el protagonismo que se autoimponen los gobiernos municipales, que alguien me lo explique, si es que puede. ¿Y el discurso en el balcón?

Una idea lanzo, propongo que alguien incluya en su programa electoral que en la próxima cabalgata se va a evitar eso o como mínimo se va a reducir. Y venga a saludo, y venga a discurso y venga a incienso. Y mientras tanto, cientos de niños en la calle Postas, Jardines de Don Diego, Virgencilla… heladitos de frío esperando al desfile.

Otra cosa que me cuentan y también creo que es bueno trasmitirlo. Apenas dos días antes de la Cabalgata, se trasladó a dos de los Reyes Magos confirmados, que iban a ser sustituidos. También tiene que ver con el año especial que vivimos. Habitualmente, los Reyes Magos voluntarios, el día 6 de enero, comparten una misa en Santo Domingo y hacen visitas al hospital de los Santos Reyes y a algunas residencias de mayores. Un recorrido que siempre se finiquitaba en horario de mañana, para que los Magos de Oriente pudieran también disfrutar de una tarde de familia. Pues bien, este año el recorrido se amplió para trasladarse a todas las residencias públicas, privadas, en un planing que terminaba sobre las siete de la tarde. Bastantes días antes de la Cabalgata, en concreto el 21 y 22 de diciembre respectivamente, se trasladó por parte de dos de los voluntarios al Ayuntamiento, que el horario de tarde era excesivo y tenían compromisos familiares. Recibieron una llamada el día 3 de enero, casi a las puertas de la cabalgata, para trasmitirles que se prescindía de su colaboración. Alguno de ellos llevaba dejándose barba para asemejarse a sus majestades desde hacía semanas, incluso habían trastocado otras de sus actividades por dar mayor realismo y magia a su papel. Los sustitutos fueron dos concejales, dispuestos  a dedicar todo su día festivo para hacer “campaña” real.

Por cierto, para terminar, si hay algo que saben los niños, hasta los más pequeños, de los Reyes Magos es que Melchor tiene melena y barba blanca, Gaspar melena y barba pelirroja y Baltasar es negro. ¡Un poco de sensibilidad con la inocencia e ilusión de los más pequeños, por favor!