González prevé que este verano podrá abrirse el albergue

La licitación se hará dentro de dos semanas por cuatro años

20/03/2019 15:08 | Begoña Cisneros

La alcaldesa de Aranda y la concejal de Juventud, Raquel González y María Ángeles Marín, acompañadas de los ediles del PSOE Julián Rasero y de Sí Se Puede Aranda Laura Pozo, y de los técnicos municipales, visitaban este miércoles las instalaciones del albergue municipal una vez terminadas todas las actuaciones para su puesta en funcionamiento. Unas actuaciones que se han dilatado en el tiempo y que han llevado a que durante ocho años este centro permanezca cerrado. Y es que tras finalizar su última explotación en 2010 se intentó licitar en 2011 quedando desierto para, dos años después decidirse iniciar unos trabajos de gran envergadura.

Han sido 222.000 euros los que se han invertido en los arreglos, en los que han participado 14 empresas diferentes prestando sus servicios. A esto hay que sumar el dinero que se derivó a la realización de los dos planes de empleo que se han desarrollado en el albergue.

Ahora, explica la alcaldesa, el pliego de condiciones técnicas está ya redactado y queda por elaborar el que se refiere a las cuestiones administrativas. Seguramente será la próxima semana cuando se llevará a Junta de gobierno para su aprobación, y así poder licitar la gestión de estas instalaciones municipales por un período de cuatro años con un canon total de 34.800 euros que la empresa deberá aportar al ayuntamiento durante este período.

 

Son dos plantas las que ocupa el albergue de Las Francesas. La baja dedicada a la cocina, comedor, bar y baños con 632 metros cuadrados y la primera con 929 donde se encuentran las habitaciones y sala polivalente. En total el albergue supone el 22% de todo el edificio. La mejora ha consistido en dotar de accesibilidad a los espacios, cambio de ventanas, de suelos, pintura, falsos techos, alicatados, solados, sustitución de la carpintería de madera, saneamiento y la sustitución de la campaña de la cocina entre otros trabajos. Y una mejora de las más importantes ha sido la individualización de los consumos de calefacción, electricidad y agua para que sea el adjudicatario el que corra con los gastos.

Con cabida para 75 usuarios en la actualidad, atañéndose a la normativa regional cabe la posibilidad de que el número de plazas pueda aumentarse hasta llegar a las 90. A ello se añadirán los clientes que podrán tener acceso al servicio de restaurante y cafetería, con entrada individual a la zona de bar.