El Informe Fantasma

Un escrito del jefe de la Policía Local insta a Sonorama a buscar ubicación alternativa a la Plaza del Trigo, mientras, el equipo de Gobierno se intenta lavar las manos

25/03/2019 7:40 | SUSANA GUTIÉRREZ

Parece que a los políticos no les importan las cosas hasta que se hacen públicas. A veces me pregunto que, una vez que salen a la luz los asuntos, qué les preocupa más: el desaguisado que han montado por no saber gestionar o cómo ha llegado eso a conocerse por parte de la opinión pública. Empiezo con esta reflexión para referirme al informe del jefe de la Policía Local donde se recomienda a Sonorama Ribera que busque una alternativa de ubicación a la Plaza del Trigo por motivos de seguridad. Un informe que hice público, poco tiempo después de que se emitiera, y de ahí saltó la polémica.

Esta semana pasada, la organización de Sonorama Ribera recibe, vía email, desde la Concejalía de Juventud, sin aviso ni conversación previa, un documento fechado el 18 de marzo de 2019, en el que se pone en duda la utilización futura de uno de los emblemas del festival, el escenario de las sorpresas, del #EspírituRibera y el de las promesas que bajan convertidas en estrella. A partir de ahí, surgen las dudas y el malestar, de cómo con una relación fluida y constante con la organización del festival, sin ningún aviso o advertencia previa, se manda el correo electrónico y ahí queda el problema. Más aún, cuando desde Sonorama llevan años reclamando un seguimiento continuo durante todo el año al festival y no sólo las semanas previas y poniendo la seguridad como una de sus prioridades.

El informe salta a la luz, es ahí cuando se monta el lío. Nadie en el Ayuntamiento ha mandado realizar este informe, todos desconocen porqué y cómo se ha enviado y lo que más importa, el único objetivo que se tiene es conocer quién lo ha filtrado y si se puede matar al mensajero. Aunque el mensajero, tiene a buen recaudo la copia del informe, con sus membretes y sus firmas. Un documento del Ayuntamiento de Aranda del que tiene que responder el equipo de gobierno que para eso está, para asumir responsabilidades para lo bueno y para lo malo. A partir de ahí, empiezan a intentar lavar su maltrecha imagen, que si se quiere poner un control telemático de entrada, que si defienden al festival, que si van a expedientar al jefe de la Policía Local, que si el técnico de Juventud se ha llevado la bronca del siglo. Los políticos nunca asumen que son culpables de algo.

Tengo la impresión, después de muchos años en esto, que en política las cosas nunca pasan por casualidad y, mucho menos, en momentos tan delicados como el que estamos, a dos meses de una cita con las urnas. El tema llega ahora, poco después de que se intentara presionar al festival para posicionarse políticamente a favor del equipo de gobierno y buscarle apoyos para sacar adelante los presupuestos. Como es lógico, ellos constestaron que no hacen política, que hacen música y espectáculo y que los temas de ese calado no son asunto suyo. También hay algunos miembros del equipo de gobierno que, según he observado, están intentando colocar o sembrar algunas chinitas contra Sonorama. Pero venga, vamos a ponernos en que no sabían nada. Casi peor. Si nos ponemos en esa tesis, en qué están pensando nuestros munícipes que no se enteran de lo que pasa en el Consistorio que dirigen, no saben que hay informes, no saben que se mandan… Y claro si es así, lo tendremos que extrapolar a todos los ámbitos. Lo dicho no sé cual de las dos posibilidades es peor. Las dos demuestran una nula capacidad de gestión y de lidiar con los asuntos importantes.

Respecto a la Plaza del Trigo, donde acudo cada edición a cubrir los conciertos, la seguridad ha experimentado una mejora sustancial en los últimos años. Las vías de evacuación, el control de los accesos y la puesta en marcha de diversas actividades paralelas, han generado que la situación mejore y mucho. Que hay mucha gente, pues sí, pero también hay personas que no les gustan las masificaciones y acuden a otros escenarios, y otras que disfrutan viendo los conciertos del Trigo desde lejos, en la Calle Isilla o ya cerca de la Plaza de la Constitución, para ello se han ubicado las pantallas. Otra cosa que me alucina es que el informe diga que el día 11 de agosto de 2018 se constató que había más de 3.000 personas que son las que se marcan en el plan de seguridad. Más de 3.000 personas ha habido en esos conciertos, cada uno de los días, desde que se pusieron en marcha hace una década, ¿Pero nadie se había dado cuenta? También respecto a ese número, es la capacidad que tienen el epicentro de la Plaza.

Lo curioso es que solo para esa actividad, los conciertos de Sonorama, hay un plan de seguridad y de evacuación, realizado por la organización. Algo que no existe, por ejemplo, en las diversas actividades que organiza el Consistorio allí y en otras ubicaciones. Tampoco se cuenta con informes de la Policía Local para muchos temas que son necesarios y dependen directamente del Ayuntamiento. Incluso se hacen desfiles y cabalgatas con plataformas no homologadas. Como bien dice el dicho, la ley del embudo.