José Manuel de las Heras: "Hay gente que todavía nos pinta con la boina calada"

La agricultura es su pasión y la lucha por el futuro del campo ocupa gran parte de su tiempo

19/05/2019 8:12 | Begoña Cisneros

José Manuel de las Heras es de Fuentecén, aunque vive en Aranda, y sobre todo es agricultor. Siempre lo ha sido a excepción de tres meses que trabajó en Michelin dejando la fábrica por el campo porque ahí es donde disfruta. Compagina su trabajo con la dirección de la organización agraria Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), es coordinador general de Unión de Uniones de España y es una de las personas más indicadas para hablar del trabajo en el campo en la semana en que hemos celebrado la festividad de San Isidro. Entre Fuentecén y Aranda, sus dos pueblos, hemos querido robarle un poco de su tiempo.

-¿Qué es el campo para tí?

-El campo es mi vida, lo ha sido siempre. No entiendo mi vida si no es con el oficio de agricultor. Así nací y así moriré porque es una pasión para mí este trabajo.

-¿Cómo ha cambiado el trabajo en el campo desde que empezaste a ahora?

-Afortunadamente ha cambiado a mejor con todo lo que digamos. Antes era más sacrificado pero poco a poco ha evolucionado y gracias a las nuevas tecnologías el trabajo es más cómodo, salvo trabajos puntuales sobre todo en el viñedo a la hora de hacer podas en verde, podas en seco y demás, que uno no puede con todo y lo tiene que hacer con obreros.

-Obreros, muchos de ellos que llegan de fuera…

-Quiero romper una lanza en favor de los inmigrantes, ya que gracias a ellos se hacen todas estas tareas del campo. Cuando la gente les está demonizando yo creo que desde el campo tenemos que agradecerles que estén aquí. Desde la organización agraria peleamos para que ese trabajo sea con tanta dignidad como el que más, haciendo contratos acordes al convenio como mínimo. La mayoría de agricultores lo hacen bien y si alguno es delincuente se le debe de castigar acorde a ley. Tenemos que reconocer que gracias a ellos el trabajo sobre todo en la Ribera funciona y la mayoría de gente lo hace bien.

-Dices que el trabajo ahora es más cómodo, ¿pero…?

- El trabajo es más cómodo con las tecnologías, pero hay que reconocer que hoy tener acceso a esta tecnología vale un capitalazo  y los márgenes que tenemos ahora mismo son muchos más cortos que hace veinte o treinta años. Tiene sus pros y tiene sus inconvenientes. El gran inconveniente es que en aras a las nuevas tecnologías los pueblos se han despoblado y no ha habido políticos que han hecho políticas para poder cubrir con gente, reindustrializando las zonas en focos cercanos al medio rural, no llevarlo todo a Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Sevilla. Porque si se deshumanizaron las grandes ciudades por exceso de habitantes ahora lo hacen los pueblos por defecto. En aras al 80% del territorio que ocupa el medio rural hay que tener imaginación y volver a reinventar España.

-¿La gente joven quiere trabajar en el campo?

-Afortunadamente hay jóvenes que se están incorporando y, además, intelectualmente están muy bien preparados. Pero incorporarse ahora mismo al campo cuesta mucho dinero y si no eres hijo de un agricultor, donde el padre te apoya a que te incorpores es difícil. No se hace el esfuerzo desde la administración para poner facilidades para que más gente joven se incorpore. Se están incorporando jóvenes pero necesitamos más.

-¿A José Manuel de las Heras le está siguiendo alguien de la familia en el trabajo del campo?

-Mi hijo está conmigo en la explotación. Tengo una explotación vitivinícola y mi hijo es el que lleva la bodega, tiene estudios de enología y por lo tanto en este sentido estoy satisfecho. Pero igual que en mi caso me gustaría que todo el mundo tuviera relevo porque el campo y el medio rural lo necesitan.

-¿Un agricultor gana más dinero ahora que antes?

-Tienes que arriesgar mucho para pode obtener los mismos beneficios, pero yo no quiero desanimar. Cuando a mí me preguntan que si el campo  tiene futuro yo lo que digo es que la gente tiene la costumbre de comer tres o cuatro veces al día, por lo tanto en este sentido el campo tiene futuro. Solo hay que poner normas, ahora de cara a la nueva reforma de la PAC y las elecciones al parlamento europeo, para que podamos hacer frente por un lado al buen reparto del dinero que viene desde la Unión Europea, y que es imprescindible para afrontar las explotaciones fundamentalmente de cereal, y por otro hacer una buena ley de cadena alimentaria para que en esta cadena cada uno se lleve lo que le corresponde, desde el sector primario, la agroindustria y la distribución. Por ello es muy importante hacer políticas de mercado para que la economía fuera justa para todos.

-¿Qué le pides a San Isidro?

-Lo primero que ya no venga ningún hielo y que nos traiga algo de agua que hace falta, y mucho. Que poco a poco vayamos cambiando la imagen de agricultores y ganaderos que ante la sociedad tenemos. Se nos considera como un sector un poco marginal, un sector donde todavía nos pintan con la boina calada y nos ponen de lo que no somos. Por eso San Isidro tiene que hacer un esfuerzo para que la sociedad comprenda que somos ni más ni menos que nadie, ni más ni menos que ningún sector económico. Una última petición sería que haga un milagro y que nos mande políticos de verdad, que sepan ejercer la digna profesión de la política y no prostituirla como en muchos casos sucede.