50 árboles singulares en la Ruta del Vino

Incluirá en su oferta turística un catálogo con los árboles singulares

29/05/2019 12:46 | DR

La Ruta del Vino Ribera del Duero va a incluir en su oferta turística un catálogo de Árboles Singulares de todo su territorio, que abarca las provincias de Burgos, Valladolid, Soria y Segovia. Con este proyecto quiere seguir avanzando en oferta tematizada que aporte más valor al territorio y nuevos atractivos a sus visitantes.

En la Ribera del Duero hay actualmente más de medio centenar de árboles de 10 especies distintas que destacan por sus dimensiones (altura o anchura), longevidad o valores culturales (están relacionados con leyendas, tradiciones o incluidos en edificios históricos). 

El proyecto que está iniciando la Ruta pretende dar a conocer este importante patrimonio natural y que sea un nuevo atractivo turístico. Se trata de la primera y única recopilación que se va a llevar a cabo sobre árboles singulares en la Ribera del Duero.  Pero no va a ser un inventario convencional, con unas fichas técnicas, sino que incluirá curiosidades de cada ejemplar, la gran mayoría desconocidas.

“Vamos a explicar si es macho o hembra, para qué se usaban sus frutos, vinculación con insectos, cómo se comunican, medicamentos que poseen y de los que nos podemos beneficiar sólo con estar  y respirar cerca… Va a ser la historia de la propia naturaleza”, describe Candelas Iglesias, asesora medioambiental de Abubilla Ecoturismo, empresa adherida a la Ruta del Vino Ribera del Duero y que va a llevar a cabo esta selección de los árboles que tengan protección o que destaquen por sus peculiaridades.

 

Un pino de 21 metros, un moral de 400 años…

La Ruta del Vino Ribera del Duero incorporará este inventario a sus recursos naturales y fomentará la creación de itinerarios en las zonas en las que están ubicados para que se conozcan y puedan ser admirados. Asimismo creará una guía de buenas prácticas con el fin de evitar que este nuevo atractivo turístico sufra daños.

En la Ribera del Duero hay ya varios árboles notables catalogados, como el Doncel Mataperras, un pino piñonero de 21 metros de altura; el Gordo, un chopo negro de 8 metros de perímetro; o el Moral de Santa Lucía con 400 años de edad.  Otros, como la Encina de las Zapatillas, están asociados a leyendas que se han transmitido de generación en generación.

Las especies arbóreas singulares que se encuentran en el territorio de la Ruta suelen el enebro, la sabina, los pinos (piñonero y resinero), el moral negro, el chopo negro, el sauce, los robles, el espino albar y el nogal.

 

Más sensibles al entorno

La gerente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, Sara García, explica que este proyecto representa “un reto muy ilusionante” para la Ruta del Vino “ya que cada vez somos más sensibles a nuestro entorno y somos capaces de poner más en valor los recursos, en este caso naturales, que tiene la Ribera del Duero”. “Poder tematizar nuestra oferta turística con atractivos tan concretos como el turismo de naturaleza, la gastronomía o la arquitectura popular son una prueba indiscutible del potencial del enoturismo en nuestra comarca”, añade la gerente.

De hecho, la Ruta  tiene previsto continuar con este tipo de iniciativas, y espera promover un catálogo de aves y un proyecto de educación medioambiental, entre otros. “Nuestro objetivo es acercar tanto a los ribereños como a los visitantes la riqueza natural de la Ruta del Vino y contribuir a la toma de conciencia sobre su preservación”, subraya.

Imagen: Encina hueca de Caleruega./ Abubilla Ecoturismo