Vuelven a incumplir la normativa

Se estaba haciendo bien, pero nuevamente los vados de acceso a pasos de peatones no cumplen

10/06/2019 11:51 | Begoña Cisneros

Una vez más la asociación Discapacitados Físicos de Aranda y la Ribera (DISFAR) denuncia públicamente incumplimientos en materia de accesibilidad en obras que se están realizando en Aranda de Duero. Y es que no entienden sus integrantes que mientras que por un lado los vados peatonales que en los últimos meses se estaban arreglando de forma individual adecuadamente en base a la Ley establecida en 2010, las grandes obras que se están acometiendo en las calles San Gregorio y Avenida de Burgos no cumplen esa normativa.

Comenzando por la Avenida de Burgos, las pendientes peatonales a las que se accede a un paso de cebra para cruzar la calzada hasta llegar hasta la pendiente opuesta se están realizando sin  atender a las prescripciones técnicas de la orden más moderna mientras que “los últimos vados reformados en las calles de Aranda se han realizado para el cumplimiento de esta Orden”, explican desde Disfar, advirtiendo de que “con esta actuación volvemos otra vez para atrás”.

Tampoco el diseño del carril bici tiene en cuenta algo muy importante que perjudica a las personas con problemas de visión, que el pavimento direccional (rojo con acanaladuras que llega hasta fachada) se corta al paso de este carril cuando este pavimento debería cruzar el carril bici (Imagen de portada). Tampoco se cumple la norma de que el pavimento táctil de advertencia de peligro no debe estar empleado en toda la pendiente sino sólo en los primeros 60 centímetros. En los pasos de cebra de la Avenida de Burgos este pavimento se utiliza en toda la pendiente, incluso en los laterales.

 

En la intersección de la Avenida de Burgos con la calle El Vado, continúan lamentándose, “se  ha adoptado una solución totalmente inútil para una  persona con discapacidad visual” al colocar un pavimento direccional que se corta imposibilitando a la persona a continuar por esta acera.

Cruce de calle El Vado con Avenida de Burgos. / DR

 

Uniformidad

Otro problema que surge es que, a pesar de que se cumple la normativa aparentemente, no todos los pavimentos direccionales se instalan de una manera uniforme. Mientras que unos están realizados con dos placas de 40x40 centímetros, en otros casos se utilizan cuatro de 20x20 dando lugar a que “una persona con discapacidad visual se desoriente al captar diferencias en el pavimento.

En la calle calle San Gregorio la variación va más allá con un vado que “se ha realizado a criterio  del constructor o el arquitecto”, con una pendiente totalmente cubierta de pavimento de botones y pavimento direccional de 90 de ancho con 3 baldosas de 30x30 centímetros por falta de existencias de baldosas de 40 x40 o de 20 x20. “Sin entrar en cuál es la medida más idónea para la realización de estos vados, lo que es necesario es que todos ellos sean uniformes en todo el territorio nacional, con pavimentos táctiles uniformes e iguales en todas las poblaciones, para que las personas con discapacidad visual puedan desplazarse  de forma autónoma y segura”, señalan.

“Es inexplicable que los servicios municipales no se hayan dado cuenta de estas circunstancias, pues están a punto de acabar las obras”, señalan desde la asociación, recordando el gasto de dinero que implicará “hacer las cosas bien” con un dinero “que es de todos y hay que administrar debidamente”, terminan diciendo.

Calle San Gregorio. / DR