La evolución del entretenimiento en la sociedad

El ocio otorga energía positiva a las personas, refrescando la mente y ayudando a mantener la salud a largo plazo

20/06/2019 11:37 | DR

Vivimos inmersos en una sociedad acelerada, donde las personas corren por la calle como si el mundo estuviera a punto de acabarse. Un ritmo de vida frenético que se puede apreciar todos los días en Aranda de Duero. Muchos arandinos viven instalados en la prontomanía, es decir, en la necesidad de contestar a todo de forma inmediata. Una prisa que lleva consigo problemas de salud como el estrés y la ansiedad, ya que estas personas no son capaces de disfrutar del presente, el ahora, porque siempre están intentando anticipar el futuro. De esta forma, el tiempo de ocio juega un papel cada vez más importante en la sociedad actual. El ocio otorga energía positiva a las personas, refrescando la mente y ayudando a mantener la salud a largo plazo.

El ocio ha estado presente en la vida del ser humano desde los propios orígenes de la humanidad, aunque como fenómeno ha ido evolucionando de la mano de los diferentes momentos históricos. Según los historiadores, el ascenso y la consolidación del ocio se produjo en el siglo XX con dos acontecimientos relevantes. Por un lado la revolución industrial, proceso de transformación económica, social y tecnológica que se originó en la segunda mitad del siglo XVIII en Gran Bretaña, asentando las bases de la sociedad actual. Además, el aumento del tiempo libre durante esta época provocó la aparición de nuevas prácticas de ocio. Por otro lado el surgimiento de la sociedad de bienestar o Estado del bienestar durante los años 60, periodo en el que el ocio se consolidó definitivamente como un derecho humano fundamental, como reconoce la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas desde 1948.

 

El impacto de la tecnología en el entretenimiento

A pesar de lo que muchas personas piensan, el ocio siempre ha sido un indudable indicador del grado de bienestar y calidad de vida de una sociedad. De hecho, las clases sociales más bajas siempre han disfrutado menos a lo largo de la historia de esta actividad, ya que antiguamente el tiempo libre era considerado un privilegio exclusivo para un grupo reducido de personas. Por suerte, en la sociedad actual, especialmente en los países desarrollados, el ocio se ha convertido en una actividad al alcance de todos los ciudadanos. Una actividad que se ha generalizado gracias al impacto de las nuevas tecnologías en las últimas décadas, que han masificado el consumo de estas actividades de entretenimiento entre la población.

Durante el siglo XXI, el ocio ha experimentado un gran avance gracias al impacto de las nuevas tecnologías, especialmente a la universalización del uso de internet en la sociedad. La red de redes ha favorecido el nacimiento de nuevas formas de entretenimiento, algunas de las cuales han sustituido a actividades más tradicionales. Una mayor oferta de ocio que, unida a la mayor cantidad de tiempo libre de las personas, ha sido una de las claves de la relevancia adquirida por el ocio en los últimos tiempos.



La evolución tecnológica también ha modificado los hábitos de consumo de los usuarios, que cada vez apuestan más por el entretenimiento en casa, ya que los dispositivos electrónicos se han convertidos en los principales compañeros a la hora de entretenerse. Un nuevo contexto que amplía las opciones de ocio en las poblaciones y ciudades del territorio nacional, incluyendo Aranda del Duero.

 

Actividades de ocio más demandas por la población

El sector del entretenimiento se ha consolidado como uno de los pioneros en la adopción digital. Una rápida adaptación a la tecnología que se debe, principalmente, a las exigencias de su joven público. Una transformación digital que ha situado al usuario en el centro del universo del entretenimiento. Actualmente, los arandinos pueden disfrutar de una amplia oferta de opciones de ocio desde la comodidad del hogar. Entre las actividades de ocio más demandadas por los usuarios destacan:

1 – Casas de apuestas y casinos online: el sector del juego online se ha posicionado como el gran impulsor de la industria del entretenimiento en los últimos años. Un sector que movió más de 17.349 millones de euros durante 2018, según los datos proporcionados por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). El salto al mundo digital de los tradicionales establecimientos de juego físicos ha provocado un auténtico boom en el territorio nacional, donde millones de españoles disfrutan cada día de esta forma de ocio, ya sea realizando una apuesta deportiva o jugando a modalidades tan populares como las máquinas tragaperras o la ruleta. Para decidirse entre la amplia variedad de casas de apuestas y casinos online, los jugadores pueden acceder a páginas como bonus-codes.com/es, que ofrecen toda la información sobre los bonos y promociones disponibles.

2 – Videojuegos: la industria de los videojuegos en España facturó 1.530 millones de euros durante 2018. Una cifra que representa un 12,6% más respecto al año anterior, situándose como la primera industria audiovisual en el territorio nacional por encima del cine y la música, como señala el informe de la Asociación Española de Videojuegos (AEVI). Una industria que tiene un gran potencial de crecimiento, ya que tiene todos los ingredientes para triunfar en la revolución digital. Actualmente, los jugadores pueden encontrar cientos de títulos para todos los gustos, entre los que destacan el FIFA 19, Red Dead Redemption 2 o Spider-Man.

3 - Plataformas de streaming: las nuevas tecnologías han cambiado la forma en la que los usuarios consumen televisión y otros contenidos audiovisuales. La irrupción de las plataformas de streaming, como Netflix o HBO, han provocado que los consumidores, especialmente los más jóvenes, consuman cada vez menos la televisión convencional, ya que buscan una opción de entretenimiento que puedan consumir en cualquier lugar y a cualquier hora del día. De hecho, el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que el 67% consume la televisión en abierto menos que antes.