Los pequeños asuntos del día a día

El Ayuntamiento parece despreocuparse de temas tan básicos como los quioscos de las riberas de los ríos, los centros de mayores o las bibliotecas de verano

01/07/2019 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

“No ha dado tiempo”. Esa es la increíble respuesta que se da desde el Ayuntamiento para intentar explicar una de las cosas que más indignan a los arandinos en estos últimos días. El calor ha llegado. Esas altas temperaturas, como es tradición, suelen atraer a los ciudadanos a las riberas de los ríos. Pues bien, a 1 de julio, ni el bar de El Barriles, ni el del parque de La Huerta están abiertos al público. Es más, ni están ni se les espera de forma inminente.

El pasado mes de diciembre, expiró el contrato de explotación de El Barriles y en seis meses el Consistorio no ha sido capaz de sacar un concurso público para adjudicar de nuevo la gestión. Si nos centramos en el parque de La Huerta, se cerró hace dos años, incluso se precintó por la Junta de Castilla y León al incumplir algunas normativas eléctricas. El establecimiento tuvo un desprendimiento del falso techo y necesita una reforma. Hace unos meses se elaboró una memoria valorada para conocer las necesidades y el coste económico. Pues ahí se ha quedado “muerto”. Una zona también muy confluida en los meses cálidos, que cae en el olvido, al no ser considerado como una prioridad. Allí se organizan gran parte de las actuaciones del verano cultural y los asistentes no tendrán la posibilidad ni de tomarse un refrigerio.

Y hablando de quioscos, hay otro que nace con polémica. Me refiero al que se está construyendo en la ermita de la Virgen de las Viñas. Un mamotreto que genera un gran impacto visual, según la opinión generalizada de los arandinos. En cualquier caso, al ritmo que va el asunto, pasará el verano, la temporada de bodas y el bar estará sin abrir.

Estos son algunos “pequeños” asuntos, esos que se denominan del día a día de los ciudadanos.  La falta de previsión y la obsesión que se ha tenido el último año de contratar grandes obras, ha dejado de lado necesidades tan básicas como estas. Contratar y contratar inversiones con fines electoralistas, que acumulan retrasos y desatinos, dejando de lado a las “pequeñas necesidades”, que afectan tanto a la calidad de vida de la gente. Y como viene a cuento, también voy a mencionar los centros de tercera edad de San Juan y Virgen de las Viñas que van a permanecer cerrados en verano, argumentan que por la falta de conserjes.

Y de mayores a pequeños. El martes pasado, los padres de los niños que van a la guardería municipal del antiguo colegio de Belén, se enteraron de que puede que ese centro cierre las puertas también de forma inminente. Se viene a decir por los departamentos de Secretaría e Intervención municipal que se trata de una competencia impropia del Ayuntamiento, algo que se sabe desde que abriera sus puertas en 2005. Pues bien, ahora se argumenta que para que el Consistorio asuma esa competencia, la tiene que ceder expresamente la Administración Regional con una dotación económica. El centro cuenta con cinco empleados y 33 niños. La preinscripción se había hecho como cualquier otro año y los padres y madres tienen la sensación de que se les deja tirados. En estos temas, da por hacer memoria, y hace más o menos dos meses, en precampaña electoral, se hablaba de añadir a la gestión municipal también la guardería de ASEMAR situada al lado del recinto ferial permanente. ¡Qué cosas!

Y no es por agobiar, pero también parece que hay problemas para contratar a las monitoras de la biblioteca de verano, por lo que su apertura está en el aire.

Lo bueno de que gobiernen los mismos es que no pueden excusarse en que es la herencia de otros. Han recibido las consecuencias de su propia gestión. Habrá que esperar ahora, a ver si sus nuevos socios reconducen ese olvido del día a día, o se ven engullidos por esa vieja forma de trabajar.