Problemas que vienen y van

La Junta de Castilla y León, por ley, debe hacer frente al 35% del coste de los Centros Infantiles, cantidad que no cubre ni de lejos

08/07/2019 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Montar un escándalo para más tarde intentar encontrar una solución. Esa es la impresión que da a veces el funcionamiento interno del Ayuntamiento. Se anuncia una decisión inentendible y que se cae por su propio peso, se pone a la opinión pública en contra y, paso seguido, se intenta buscar una solución. Pasa más de lo deseable en los últimos tiempos y el ejemplo más reciente ha estado en el anuncio de cierre del Centro Infantil Municipal ‘La Estación’, situado en el antiguo Colegio de Belén. Se dio la alerta por parte de los servicios jurídicos y económicos, se convocó una junta de portavoces, saltó a la luz pública, genero el miedo y la incertidumbre en 33 familias y cinco empleados. A partir de ahí, se intentó buscar una solución y nos dicen que el asunto está encauzado para que pueda seguir funcionando. No entiendo por qué no buscaron esa solución de forma interna antes de montar todo el desaguisado público. Más aún, cuando el gasto para ese centro estaba reflejado sin ningún problema en los presupuestos de 2019 aprobados en el mes mayo y el reglamento había pasado por pleno sin incidentes y nadie había alertado de nada.

Además, solo hace falta echar un vistazo para darse cuenta de que la mayor parte de los ayuntamientos de ciudades importantes gestionan guarderías municipales, y también los consistorios de pequeños municipios cuyos centros dependen de la Diputación Provincial. ¿En todos los sitios se puede gestionar una guardería, menos en Aranda de Duero? (O es que era a ver si colaba…) Ahora para justificar la legalidad, aluden una resolución de 2009 que determina que esa competencia se puede asumir por parte de un Ayuntamiento y muchos años antes que el Consistorio arandino a través de un decreto había asumido esa gestión. Deprisa y corriendo se tiene que sacar adelante el pliego de condiciones para la futura gestión que debe de comenzar el día 1 de septiembre y parece que los plazos están más que apurados y habrá que cruzar los dedos.

Por otra parte, la polémica ha despertado también otra circunstancia y es un incumplimiento más, y ya hemos perdido la cuenta, de la Junta de Castilla y León con Aranda. Y es que la Orden de cooperación entre entidades locales en la creación y puesta en funcionamiento de Centros de Educación Preescolar, de enero de 2003, determina que la Consejería de Educación y Cultura debe de financiar el 35% de los gastos de funcionamiento, el otro 35% el Ayuntamiento y el 30% como máximo las familias que lleven a sus niños al centro. Pues bien, la Junta de Castilla y León aporta una cantidad de apenas 19.000 euros, muy alejada de lo que marca la ley, ya que el coste de ese servicio supera anualmente los 200.000 euros. Así lleva funcionando desde 2006, un total de trece cursos escolares. Desde luego, que el Ayuntamiento se tiene que poner las pilas y reivindicar lo que la ley marca y corresponde a los arandinos, que son quienes están sufragando con sus impuestos la falta de compromiso de la Junta.

Por cierto, que la Administración Regional también tendrá que colaborar con el otro centro que construyó al lado del recinto ferial allá por el año 2005 y cedió al Ayuntamiento, que a su vez transmitió la gestión a la Asociación de Empresarios. De nuevo, toma fuerza que ese centro infantil Allendeduero vaya a ser municipal y, es más, en el convenio de cesión parece que el Consistorio se comprometió a no cerrarlo, o en caso contrario, debería devolver a la Junta el coste de contrucción con los intereses. De momento, parece que Asemar cumplirá su contrato hasta el 31 de diciembre y, a partir de ahí, se asumirá por el Consistorio. Aunque en este caso, también se deberá exigir a la Junta el 35% de los gastos. Más aún, cuando ese Centro Infantil fue un proyecto estrella de la Administración Regional en los polígonos industriales más destacados de la región.

Al Ayuntamiento de Aranda ya no le quedan excusas posibles si no se hace valer ante la Junta de Castilla y León, al compartir al 100% los colores políticos. El bipartido PP-Ciudadanos gobierna la ciudad y la región. Por lo tanto, esperemos que se pongan a reivindicar, no como ha pasado en los últimos mandatos.