"Tenemos la sensación de volver a empezar en un nuevo recinto en el que se ganará en comodidad"

Javier Ajenjo, director de Sonorama Ribera

04/08/2019 8:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Sonorama Ribera cumple 22 años y afronta una edición especial con el estreno de su nueva sede. Un espacio que triplica en dimensiones al recinto ferial y que dará un salto importante de comodidad y calidad a la cita festivalera. El director de Sonorama Ribera, Javier Ajenjo, se encuentra al frente de este nuevo reto, en una edición que viene cargada de novedades y, como siempre, también de sorpresas.

--Tras varios años esperándolo, por fin, en esta edición Sonorama Ribera tendrá esa ansiada nueva sede, en la parcela denominada “El Picón”. Cómo se afronta ese reto, ¿Hay vértigo?

--Tenemos la sensación de volver a empezar. De momento es un reto, un reto enorme. Teníamos que adecuar el recinto del festival al tamaño que había adquirido, era algo lógico. Además, conseguimos algo importante: un terreno útil para muchas otras actividades que se celebran en Aranda. La verdad es que estamos muy satisfechos con el nuevo recinto, triplica al anterior, algo que nos va a dar otra dimensión. No en cuanto a asistentes, pero sí en cuanto a comodidad. Esto era para nosotros algo fundamental. No podíamos estar ocupando el espacio de los bomberos, la terminal de camiones… Ha sido un paso adelante muy importante, pero para todos los arandinos. Habilitar estos terrenos que estaban abandonados y que pueden tener tantísima utilidad, creo que es bueno para todos. Como decía, empezamos de nuevo y es un enorme reto, construir esa ciudad en la que se ha convertido Sonorama en un nuevo espacio con problemas y desconocimientos. Este año seguro que aprenderemos mucho.

--Cómo se sobredimensiona la estructura del festival con el nuevo emplazamiento

--El montaje no varía mucho, pero sí hay más trabajadores, más empresas, más metros de cable, más espacios habilitados, un merchandising más grande, lugares más accesibles... En el nuevo recinto, entre los escenarios y el fondo, hay 400 metros de distancia, algo que no hubiéramos imaginado nunca. La gente va a tener mucha comodidad y zonas más amplia de restauración. Tanto los asistentes como los puestos de venta tendrán mejores dotaciones.

-- En cuanto a público asistente, en qué cifras nos movemos

--Andaremos en la misma cifra que el año pasado, puede subir un poquito, pero estaremos entono a las 25.000 personas al día. Hay que recordar que Sonorama tiene un montón de acreditados y de invitados. Eso nos lleva a tener entre 27.000 y 28.000 personas diarias. Hay que sumar también las fiestas de presentación y despedida, que como novedad este año se sacan del camping y se llevan al recinto ferial. Todo hace que tengamos más de 100.000 personas en cinco días de festival, algo inaudito para una ciudad como Aranda.

-- Se habla mucho ahora de la seguridad en la Plaza del Trigo, del control del aforo, de bodegas subterráneas…

--Llevamos muchos años trabajando para garantizar la seguridad allí. Ese escenario siempre ha sido un punto fundamental del festival. El hecho de que las televisiones pongan el ojo encima de nuestra localidad en directo, tiene mucho que ver con el espíritu de la plaza del Trigo y lo que se ha conseguido. Tenemos que preservarlo, la gente tiene que estar tranquila, es un festival amable en todos los sentidos, que no genera ningún problema, unas urgencias mínimasy bajas incidencias a nivel de asistencia sanitaria y de evacuación. La realidad es que se ha venido trabajando en colaboración con Policía Local, Cruz Roja y Protección Civil, cada año con más ahínco, para que tengamos unas entradas y salidas adecuadas. Eso que parece tan novedoso, ya existía en los últimos años. Ahora lo hemos puesto sobre el mapa para facilitar la convivencia. Es como si queremos quitar el chupinazo de Pamplona de la plaza, es muy complicado, lo que tenemos que tener es seguridad y se consigue con un trabajo previo que por primera vez se ha hecho, y luego  también con alternativas.

--Ese es un dato importante, recordar que no sólo está la plaza del Trigo, hay muchos otros escenarios que presentan también atractivos

--Hay otras ofertas maravillosas, no solo la plaza del Trigo es mágica, por ejemplo, también el espacio Charco en el parque de La Isla está muy demandado. Santa Catalina, la plaza de La Sal, la plaza del Rollo... Creo que la gente tiene opciones y Aranda todavía tiene mucho que ofrecer. Tenemos que procurar que el mayor número de gente se beneficie de este festival. Creo que es un soplo de aire fresco tal y como están las cosas, a día de hoy, y sobre todo en una tierra que no es Madrid o Barcelona. Ponemos en el mapa la España Vaciada. En nosotros está la responsabilidad de hacer nuestra ciudad viva y acogedora, con la cultura por enseña como inversión y no como gasto. Necesitamos una ciudad que pueda convivir con esto, cada año vamos mejorando.

--Vamos al cartel … ¿Cómo lo definiría Javier Ajenjo?

--Un cartel que cualquiera tacharía de desequilibrado, pero para nosotros es un cartel de la fiesta de la música. Para todos los públicos, para todos los gustos, con novedades en todos los aspectos; como por ejemplo el nuevo festival Urban en el recinto, que busca escuchar a los jóvenes que nos marcan otro camino. El festival tiene cabezas de cartel increíbles a nivel internacional como Cristal Fighters y les Vaccines, bandas míticas como Deacon Blue, grupos emergentes como Baltazar. A nivel nacional lo más resaltable, la vuelta de Nacho Cano a los escenarios, vamos a volver a escuchar lo temas de Mecano con los principales cabezas de cartel de este país. Nos hace especial ilusión.

--Y mucha música española…

---Por supuesto, tenemos que resaltar a Love of Lesbian, Fangoria… Esos saltos maravillosos de la plaza del Trigo a los escenarios principales, como Shinova, es un logro y una especial ilusión que hayan crecido tanto. Tenemos, además, un montón de bandas medias que nos acompañan siempre, que ya son tradición.  No me puedo olvidar tampoco dos despedidas muy importantes, de Delorean y Berri Txarrak, que son bandas poco habituales de los festivales, pero muy importantes para nosotros. Y, como siempre, vamos a tener clásicos, Tequila, La Orquesta Mondragón, tampoco es típico de festivales. Y las bandas emergentes, son nuestros cabezas de cartel también, tienen que tener sus oportunidades y aquí la tienen en Sonorama Ribera. Para ello invertimos y realizamos producciones con un coste elevadísimo para que tengan todos sus espacios y su oportunidad.

--Ahora que hay tanta oferta de festivales, tanta lucha por hacerse con las “estrellas” subiendo los cachés. Sonorama, da la impresión, que ha sabido mantenerse al margen

No podemos entrar ahí ni aunque quisiéramos. Vivimos en una época en la que todo vale, y tras 22 años estamos curados de espanto. Jugamos con unas armas que tienen que ver con el corazón, trabajo y un amor por la música. Eso se transmite a las bandas, por ello, muchas de ellas, dicen abiertamente que Sonorama Ribera es su festival mas especial. Esa es nuestra gasolina, saber que seguimos amando la música, que seguimos cerca de ella… Si trasmites eso y transmites también que el fin que tiene el festival es agitar Aranda de Duero y generar economía alrededor de la cita. Si tienes de cabeza de cartel a Acción Contra el hambre. Son objetivos que distan mucho de los objetivos de otros festivales. Todas esas cosas llegan a las bandas. Creo que es un festival equilibrado que, a pesar de su coste de tres millones de euros, si tuviera que ser un festival normal costaría cuatro o cinco millones. Eso dice mucho de Art de troya y de las bandas que actúan aquí.