Los 'marrones' no descansan ni en agosto

Los agentes de la Policía Local abandonan su disponibilidad absoluta, al incumplir el Ayuntamiento lo prometido hace cinco meses

05/08/2019 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

No hay vacaciones para los marrones. Ni en agosto hay tregua para el descanso. Tras las elecciones y la entrada del nuevo equipo de gobierno, en parte el mismo que en los últimos ocho años, parece que se ha abierto el cajón y cada día hay un percance consecuencia de la mala gestión, de la dejadez, o de la cortina de humo que se quiso extender en los últimos meses de cara a obtener el mejor redito electoral posible. Algo que no les valió luego en las urnas, aunque las matemáticas por la derecha obraron el milagro. Ahora, los socios de gobierno, que han asumido algunas de las Concejalías más farragosas se despiertan casi a diario con algún fuego que apagar.

El último capitulo ha llegado con el plante de la Policía Local, ante el incumplimiento por parte del Ayuntamiento de lo prometido hace cinco meses. Voy a intentar explicarlo. Con la entrada del decreto de jubilaciones anticipadas, la plantilla policial se queda bajo mínimos con doce agentes de calle y el Consistorio se encuentra con un problema grave. Para intentar garantizar que hay tres agentes por turno, uno en la oficina y dos de patrulla, se tiene, entonces, que llegar a un acuerdo con la policía para que tengan disponibilidad absoluta. De esta manera, se renuncia a días de descanso, vacaciones, se doblan turnos, etc… Por su parte, el equipo de gobierno de entonces, con la alcaldesa, Raquel González, el ex concejal de Personal, Emilio Berzosa y el ex concejal de Protección Ciudadana, Máximo López; se compromete a compensar ese trabajo con una retribución de 500 euros al mes por agente. Al acuerdo se llegó en enero y se firmó en marzo. Desde entonces, ha pasado marzo y nada, pasó abril y tampoco, llegó la campaña y no era momento, entraron en funciones y tampoco procedía, firmaron primero un tripartito que luego se quedó en bipartido y de esto nada se sabía. Y ahora, cinco meses después, los agentes hartos de que les tomen el pelo, dicen que hasta aquí han llegado y que abandonan esa disponibilidad hasta que el Ayuntamiento cumpla su parte. Evidentemente, el momento elegido no es casual, ahora llegan días importantes como Sonorama Ribera y los agentes tienen un momento bueno para hacer ver lo que esto supone.

El problema se lo ha encontrado ahora un concejal recién llegado, Fernando Chico (Cs), que no ha tenido pelos en la lengua para culpar a sus antecesores y mostrar su apoyo a los trabajadores. Considera que ha habido tiempo suficiente, pero no ha habido voluntad. Seguro que estas palabras no han hecho nada de gracia a sus socios populares. El problema de la Policía Local es más complicado aún porque, ahora mismo, se está procediendo a la selección de 22 nuevos agentes, pero las cifras no salen. Solo 12 han pasado las pruebas y ya se sabe que algunos de ellos van a abandonar Aranda cuando terminen su formación. Está claro que el sistema falla y quizás se debiera hacer a nivel general y luego ir buscando destino, porque en caso contrario parece muy muy complicado el llegar a atraer a los nuevos efectivos hasta Aranda.

Y volviendo a la caja de los “marrones”, hay unos cuantos contratos más que acaban y no hay nueva adjudicación, como el de recogida de animales que expiró el 31 de julio. Pliegos que nunca terminan de salir, como la adjudicación del quiosco de El Barriles que supongo que se abrirá algún verano futuro, en este está claro que no. También hay otros contratos que han terminado, hace mucho, en concreto un año, como el anterior servicio de comida a domicilio, que tiene pendiente de pago 16.000 euros. Además, se barruntan problemas en el servicio de ayuda a domicilio, pero eso será otro capítulo más adelante. Y, para terminar, los malos pronósticos con respecto a la ejecución del aval de la plaza de toros se han cumplido. En primera instancia el juez anula esa ejecución y le dice al Ayuntamiento que tiene que devolverlo con intereses y pagar las costas. Preparen calculadoras. Todo ello porque el Consistorio de manera unilateral ejecutó el tema sin dar trámite al propietario del coso para que se defendiera, lo que se denomina trámite de audiencia. Lo dicho, las consecuencias, no se van de vacaciones.