Michelin: 500 contratos en menos de 5 años

Continúa su plan de inversión con 20 millones de euros anuales en Aranda

05/09/2019 14:59 | Begoña Cisneros

Está a punto de cumplir medio siglo en Aranda de Duero y lejos de ser una empresa que tan solo se mantiene, Michelin ha logrado reinventarse tras la crisis y en vez de prescindir de trabajadores ha hecho todo lo contrario. Las cifras así lo indican, en los últimos cinco años se han contratado a 500 personas. Su director, César Moñux, apenas lleva ese tiempo al frente de la fábrica arandina y realiza un balance de lo conseguido con una inversión de 20 millones de euros durante este último año a lo que sumarán esas mismas cantidades, se prevé, en las próximas dos anualidades.

Una inversión con la que se está logrando, afirma “la transformación de nuestra fábrica para que las instalaciones se adapten a lo que el cliente quiere, con productos de alta tecnología y también con la nueva tecnología automatización y digitalización”.

Se han alcanzado las 150.000 toneladas de producción pero los resultados, reconoce Moñux, no corresponden a las previsiones que se hicieron. “Las expectativas eran mejores de lo que realmente está ocurriendo, ha sido un año más difícil que el año anterior y en este segundo semestre se está complicando”, explica. Eso hará que tras unos años en ascenso, 2019 se saldará con un porcentaje en negativo en torno al 2 o 3% de producción con respecto al año anterior. “No es que la producción diaria haya bajado”, advierte el responsable, sino que ha habido días en que se ha tenido que parar esa producción. “Mientras que el año pasado se trabajaron todos los días de mayo, junio, julio y agosto este año ha habido un día de trabajo en cada uno de esos meses que no se ha producido”, explica Moñux, añadiendo que esa situación puede repetirse porque “posiblemente no sea solo eso sino que hay un riesgo de que pueda ser algo más”.

Y las expectativas para el próximo año van en esa línea o incluso a sufrir otra pequeña bajada. “Los mercados no están tirando tanto como habían tirado el año pasado y el anterior y vamos a tener que saber alinearnos con esos mercados, pero vamos a ser capaces de hacerlo, estoy convencido, porque el futuro de todas las fábricas pasan por ser competitivas y por tener decisiones responsables”, señala.

Existe incertidumbre porque los cambios del mercado son rápidos y no hay que perder de vista esos cambios. Pero una forma de hacer frente a las adversidades pasa por la inversión, y en Aranda es fuerte. La mirada está puesta en  lograr que el trabajo se mantenga o crezca como hasta ahora. “En Aranda trabajan unas 1.300 personas y si no hubiéramos contratado a las que hemos contratado estos años hoy seríamos 800. Y se han contratado porque hemos tenido un relevo generacional importante y porque también hemos conseguido aumentar la producción en casi un 15% de 4 años para acá. Seguimos teniendo líneas nuevas porque hemos creado credibilidad”, apunta el responsable, añadiendo que el 92% de la producción arandina se exporta “algo que se consigue solo siendo competitivos”.