De bruces con la realidad

La paralización y la nefasta herencia propia marcan los cuatro primeros meses de mandato, en los que se sigue hablando de Tripartito con VOX

30/09/2019 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Se puede decir que hoy, de alguna manera, volvemos a la cruda realidad. Dejamos atrás el verano y los saraos variados, para comenzar de forma oficial, más tarde que el resto, el nuevo curso. Un curso, por ejemplo, en el plano político que podemos decir que está prácticamente en el punto en el que lo dejamos en el comienzo del mandato municipal. No se ha hecho nada más que recibir la terrible herencia que parece que se había dejado para otros y que, por jugadas del azar, pactos, y alguna treta, han tenido que asumir casi los mismos que la dejaron.

Todavía, cuatro meses después, vivimos el tira y afloja de si hay un tripartido o no, y si los dos concejales de Vox reciben las áreas de Cultura y Juventud, sumándose así al PP y Cs, como les firmó la alcaldesa una hora antes del pleno de investidura. Pues bien, siendo realistas, el tripartido ya existe porque Vox está representado en la junta de gobierno local, que es el órgano ejecutivo que aprueba la mayor parte de las decisiones municipales. Uno de sus concejales tiene voz y voto y el otro tiene voz, en las reuniones del ejecutivo municipal. No sé si los concejales de Vox pecan de novatos o de inocentes, o que quizás no tienen ganas reales de abandonar esa responsabilidad, porque están demostrando una paciencia desmedida respecto a lo que parece normal.

Los ediles del partido de Santiago Abascal registraron un escrito a finales de junio donde pedían su salida de la junta de gobierno. Pasaban las semanas y desde Alcaldía se hacía odios sordos. Se dio de plazo hasta el 31 de agosto. Cuando expiró el tiempo, igual que ya se hizo el día 15 de junio, la primera edil por segunda vez les prometió otorgar responsabilidades, una vez pasadas las fiestas patronales. Por ello, desde Vox dan por hecho que eso está a punto de llegar.

Aunque la decisión, para ser definitiva, tiene que pasar por el parabién de Ciudadanos. Y ahora viene lo mejor, desde el partido naranja, mantienen que la alcaldesa no les ha contado nada de su idea de dar ahora las concejalías prometidas a Vox. Por lo tanto, me pregunto si es que se han enterado por la prensa y, en ese punto, todo deja en evidencia la nula comunicación entre el socio de gobierno. ¿No hablan, no dialogan, no debaten? Parece más bien que poco o nada porque, tanto desde al Partido Popular como desde Ciudadanos, se desmarcan de las malas gestiones de las concejalías del otro partido, como si no fueran con ellos. Pero hay que recordar que en un equipo de gobierno son todos corresponsables.

En cualquier caso, ahora mismo, parece un momento complicado para que VOX reciba concejalías porque todo está pendiente de lo que marque Madrid y las estrategias de cara a las Generales del 10 de noviembre. Aunque, por otra parte, siendo pragmáticos esos dos votos son imprescindibles para aprobar los remantes que ya van tarde, y los presupuestos de 2020 que ya van ajustados de tiempo. Responsabilidades que son de ciudadanos y que les va a empezar a pasar factura. Y mientras deshojan la margarita y marean al personal, el Ayuntamiento en cuatro meses de mandato ha celebrado dos plenos extraordinarios, ambos sin ningún tema en el orden del día. Descripción clara de la paralización municipal. Y en la realidad de Aranda: obras que son un desastre y llegan tarde, proyectos como el de la comisaria que se retrasan y encarecen, ferias y fiestas que no se acomodan a los tiempos, del plan general nada se sabe, El Barriles y La Huerta cerrados, el polémico Quiosco de la Virgen de las Viñas y suma y sigue

En otro orden de cosas y para terminar, me gustaría poner en valor la gran fiesta de la Vendimia que ha organizado este fin de semana el Consejo Regulador de Ribera del Duero y que nos ha permitido quitarnos la espinita de unas fiestas que no han estado a la altura. Una perfecta organización, una gran calidad en las actuaciones y una puesta en valor del mundo del vino, uno de los principales motores económicos y señas de identidad. Es un lujo poder contar con esa fiesta y esa inversión por parte de la Denominación de Origen, esperemos que el Ayuntamiento sepa estar a la altura y no dejar que Aranda pierda esta actividad, porque hay otros puntos en la zona de calidad deseosos de albergarla.