Resaca ‘electoral'

Los resultados en Aranda siguen la tendencia nacional, gana el PSOE y se desploma Ciudadanos

11/11/2019 9:31 | SUSANA GUTIÉRREZ

¿Estamos hoy mejor que ayer? Seguro que no. La resaca electoral ha dejado un sabor amargo parece que, a casi todos, que nos planteamos si dentro de seis meses volveremos a tener que depositar el voto en la urna, una vez más, viendo la situación a la que hemos llegado por las egoístas estrategias de nuestros políticos. Haciendo el análisis local, nos encontramos con unos datos que, de alguna manera, siguen la tónica nacional en cuanto al puesto que ocupan los partidos. El Partido Socialista gana también en Aranda, sube en 104 votos respecto al 28A, y casi cuatro puntos, al recibir el 34,49 % de los votos depositados. El Partido Popular, recupera el segundo puesto en la tabla, en abril hubo sorpasso de Ciudadanos. El PP obtiene 711 votos más que hace seis meses con 4.785 apoyos y un 28,18 % (sube seis puntos). Irrumpe VOX en el tercer puesto, tiene casi 500 votos más con 2.468 apoyos, lo que supone un 14,53%, sube cuatro puntos. Unidas Podemos cae casi en medio millar de votos con 1.835 contabilizados y un 10,80%,  baja en un punto y medio. Ciudadanos se hunde y del segundo puesto pasa al quinto, pierde más de 2.500 votos, al recibir 1.607 apoyos, doce puntos menos que hace seis meses. Se lleva  el 9,46 % de los sufragios arandinos. La participación en Aranda bajó en más de siete puntos, casi el 70 por ciento de los vecinos con derecho al voto, fueron a los colegios electorales.

Haciendo como tanto me gusta política ficción y aplicando la Ley D´Hont en unos hipotéticos comicios locales. Con estos votos el Partido Socialista se situaría con ocho concejales, uno más de los que tiene en la actualidad. El Partido Popular mantendría los seis que tiene en estos momentos. Subiría VOX hasta los tres ediles. Unidas Podemos se quedaría en dos y Ciudadanos, in extremis, conseguiría también los dos. Ya sé que no se puede extrapolar las cosas tal cuales, que en los comicios locales Izquierda Unida y Podemos concurrían por separado, que hubo un partido localista, pero sí que marca una tendencia y unas sensaciones. Una tendencia que marcaría que sigue sumando más la parte derecha de la tabla, con un escoramiento mucho más hacía la diestra, por decirlo suavemente.

En la provincia de Burgos también gana el Partido Socialista, pero hay cambio en el tablero. Mantienen los dos diputados y el Partido Popular recupera uno y vuelve a los dos representantes en el congreso. Ciudadanos que tenía un escaño lo pierde en Burgos, al igual que se despide de los otros siete que tenía en Castilla y León. El partido naranja queda devastado en nuestra región y, quizás, alguien debiera hacer examen de conciencia de, si además de la tendencia nacional, ha podido afectar algo la situación autonómica. Ese compromiso público del partido naranja de dar un giro al color del gobierno que llevaba tres décadas en la Junta. Lejos de ir por esa línea anunciada, pasado el 26 mayo, apuntalaron cuatro años más a esas siglas. El derrumbe de Ciudadanos es nacional, está claro, pero de los 47 escaños que pierde, 8 están en Castilla y León, un 17% del total.

También en estos días, se ha puesto sobre la mesa, como siempre, nuestro sistema electoral. Leía el otro día un artículo que hablaba de Soria, que reparte dos diputados en las elecciones Generales, y en el que se venía a explicar que en esa provincia todo lo que no fueran votos al PP o al PSOE parecían votos prácticamente perdidos o tirados. Y a partir de eso, el planteamiento de siempre, cuánto cuesta a cada partido el sacar un diputado… Por otra parte, las elecciones de ayer  dejan algunos logros que se merecen aplausos y ovaciones. Hablo de Teruel Existe que irrumpe en el congreso. Ha conseguido poner en el mapa esa zona de España, como muchas otras, olvidada. Esa España Vaciada que pide el protagonismo que se merece. Desde luego, mi admiración más absoluta por ese éxito que, esperemos, pueda ser el germen de una semilla que se reproduzca en muchos otros sitios que también reclaman el protagonismo necesario para salir de su olvido.