Los milagros del tráfico

La reordenación en Los Jardines se va a quedar de forma definitiva, pero Aranda necesita soluciones más contundentes para mejorar la circulación

02/12/2019 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

La prueba parece que se va a convertir en definitiva. Han sido suficientes quince días, parece ser, para comprobar que la reordenación del tráfico en Los Jardines de Don Diego es una ‘maravilla’. Por lo menos, eso dicen. A mí nunca me gustó, me sigue sin terminar de convencer y creo que quince días son pocos. Habrá que observar ahora, si todo sigue funcionando tan bien en días punta como el puente de la Constitución y en las fiestas de Navidad. Además, en la mejora de la circulación también ha tenido que ver, quizás, que ha coincidido con la reapertura al tráfico de la zona de Moratín y María Pacheco.

Desde el Ayuntamiento mantienen que la Policía Local ha hecho un especial seguimiento desde el día 19 de noviembre y no ha habido ningún accidente, ni incidente. Eso sí, todos hemos podido presenciar algún coche en dirección prohibida por la Calle San Gregorio, algunos por despiste y, otros, vía GPS.  Los vecinos de la zona argumentan que ha bajado mucho el nivel de ruido de tráfico y prefieren esa mejora, a pesar de que hayan desaparecido 21 plazas de aparcamiento. En ese punto, seguro que entrarán en discrepancia con comerciantes y hosteleros que, desde hace años, han criticado la destrucción paulatina de plazas de aparcamiento en el centro sin que el Ayuntamiento dé solución real y contundente a este problema. Algo que se notará más en el momento de picos comerciales.

Por lo tanto, la decisión es dejar el cambio de forma permanente, mejorando la señalización y ampliando las zonas de carga y descarga y los movimientos de autocares. La reordenación viene para quedarse y se esperan algunos informes técnicos para ratificarlo. Se apuesta, entonces, por no volver este martes 3 de diciembre a lo que era el tráfico normal y habitual, argumentando que “no van a marear a la gente”, ya que la idea es diseñarlo así en la futura obra, si llega algún día, de la remodelación de los Jardines de Don Diego. Digo si llega algún día, porque parece complicado que esa partida de 200.000 euros para el concurso de ideas, proyecto y dirección de obra que se ha incluido en remanentes, esté contratado antes de finales de año, como es obligatorio.

Hay que decir que la reordenación del tráfico en los Jardines venía mencionada en un estudio más ambicioso realizado por la Policía Local. En él se ponía sobre la mesa, por ejemplo, la posibilidad de, en momentos puntuales, eliminar los aparcamientos de la Calle Sol de las Moreras y dejar la vía de doble sentido. Especialmente, coincidiendo con los cierres puntuales del tráfico en la salida de Carrequemada, que se producen por algunos eventos lúdicos o deportivos. Otro de los aspectos, apostaría por el cambio del sentido de tráfico en Silverio Velasco, porque no parece muy lógico que esa vía, cuando se abra la segunda parte de la calle, nutra aún de más tráfico a Carrequemada. Tampoco cuadra que las tres calles paralelas, San Gregorio, Silverio y Hospicio tengan el mismo sentido de tráfico.

En cualquier caso, podemos dar todas las vueltas y hacer todos los estudios que queramos, pero hasta que no se consiga dar una salida rodada del Barrio de Santa Catalina hacia la zona de La Estación y el Polígono con una vía interna y, sobre todo, con la construcción de un nuevo puente, es imposible encontrar una solución milagrosa. Se trata de una infraestructura que supone una inversión millonaria, muy alta, pero en los veinte años que se lleva hablando de ello como algo imprescindible e irrenunciable, se podría haber construido pagado y amortizado.

Sin embargo, a alguien se le ocurrió que la ronda interna, que es lo que Aranda necesita, pasara a convertirse en un trayecto mucho más largo y menos útil para que lo pagara la Junta de Castilla y León en la denominada circunvalación Este Norte. De ella, solo se hizo la parte barata, la que da salida desde Santa Catalina hacia la carretera de Sinovas y hasta la zona de Costaján. De eso ha pasado una década, ahora todavía se está con el diseño del itinerario hasta la Nacional 122 y la A-11. Algo que se eterniza en el tiempo y también en el numero de kilómetros. La solución está en esa ronda interna que transite por la propia ciudad y en eso tiene que trabajar el Ayuntamiento. 

Autor de imagen: Fernando Montes