Las formas

El Ayuntamiento tendrá que devolver 14.000 euros a Toros Ricor porque, a pesar de tener razón, no se tramitaron bien las cosas

17/02/2020 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Las formas son importantes y, en muchas ocasiones, fundamentales. Hay variadas clases de formas: en el trato, en los trámites, en la forma de trabajar, en la de gobernar… A veces, existe una carencia de formas que salta a la vista y, en el último ejemplo, ha costado al bolsillo de los arandinos la friolera de 14.000 euros, más los intereses.

Hablo de la resolución del juzgado, que hace firme la anulación de la ejecución del aval a la empresa Toros Ricor, propietaria del coso taurino Ribera del Duero, por los incumplimientos de Victoriano del Río a la hora de elaborar la feria septembrina de 2017. Una programación que está constatado y demostrado con informes técnicosque no cumplía por ningún lado lo marcado en el contrato. Ni en el escalafón de los toreros, ni en la obligatoriedad de incluir en los tres primeros días de feria, dos corridas de toros y una novillada con picadores o tarde de rejones.

Que la feria de 2017 no cumplía está claro y probado, pero en los trámites administrativos, además del fondo es fundamental la forma. Y esa forma dice que es obligatorio que las administraciones públicas, den a las partes implicadas un trámite de audiencia para que, en caso de que lo estimen oportuno, recurran y aleguen. Aunque esas alegaciones no lleguen a ninguna parte en el desenlace, el sistema debe de garantizar que la parte de alguna manera “perjudicada”, pueda defenderse.

Pues bien, como los tiempos apuraban porque no se actuó con la diligencia necesaria, el Ayuntamiento lo tramitó todo de forma unilateral, ejecutó el aval con la entidad bancaria y hasta ahí. A pesar de que varios partidos y colectivos insistieron desde prácticamente el final de la feria, que había que ejecutar, se dejó el asunto literalmente, para el último día, casi un años después y entonces las prisas urgieron.

El propietario del coso, con abogados en nómina, por todos lo proceso que acumula, por lo menos en lo que se refiere a la plaza de Aranda, recurrió la ejecución del aval. En primera instancia ya se le dio la razón de forma tajante. El Ayuntamiento, como tira con pólvora ajena, la de los contribuyentes, decidió recurrir, a pesar de que se le apuntaba que no había posibilidades de éxito. Por una decisión política y tirando del fondo común, se recurrió y como estaba cantado, se volvió a perder. Porque no sirve que antes de la feria se le dijera que tenía que cumplir, sino que es necesario advertir que se va a ejecutar un aval. Pues bien, con eso tenemos que devolver 14.000 euros largos a alguien que ha incumplido. Se queda en ridículo una vez más por no saber actuar.

Claro que, a estas alturas, 14.000 euros parecen pecatta minuta si nos ponemos a comparar con otros famosos casos como Proincove, San Antón, Sepes y tal. Pero cada euro que se pierde escuece a los bolsillos de los contribuyentes. Mientras, nadie se inmuta.

Por cierto, según parece, están proliferando las reclamaciones en el Consistorio por las caídas y percances de los ciudadanos por el mal estado de las calles. Reclamaciones administrativas que no suelen llegar a buen puerto, a pesar de que se presenten las facturas de las consecuencias. Luego, el trámite que queda es ir al juzgado a reclamar, pero ahí cuesta más el collar que el perro, como bien dice el refranero castellano, y los afectados desechan esa posibilidad.

Y, para terminar, en otro ámbito totalmente diferentes, no me puedo olvidar del enésimo retraso de la construcción del nuevo hospital comarcal. El recurso de las empresas que han quedado fuera del proceso, los tramites garantistas de las administraciones, y no sé cuántas excusas más, han llevado a que se incumplan por infinita vez los tiempos estimados. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, había dicho que en marzo iba a estar resulta toda la contratación del proyecto. En este tema parece que ya estamos anestesiados, prevenidos o en modo piensa mal y acertarás. Confieso que nunca creí esos pronósticos, he escuchado tantos…