Confinamiento, día 9

Es increíble como la vida nos ha cambiado en un abrir y cerrar de ojos

23/03/2020 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Nueve días menos, ese es el mensaje positivo que tenemos que sacar de la situación que vivimos. Es increíble como en un abrir y cerrar de ojos ha cambiado nuestra vida, nuestras prioridades y nuestros objetivos más cercanos. Nos hemos reinventado para hacer las cosas sin salir de casa, telemáticamente. Las quedadas ahora se hacen desde las ventanas y los balcones. Los merecidos aplausos al personal sanitario, que se la está jugando para sacarnos de esta crisis, se acompaña con música, luces y mucha, pero que mucha imaginación.

La cosa va para largo. Seguramente, bastante más allá que el mes marcado hasta el momento. Desde luego, cuanto más en serio nos lo tomemos, mejor. Incomprensibles esos paseos a comprar varias veces al día, a caminar más de lo debido solo o en compañía o a querer moverse a otro lugar como si aquí no pasara nada. Son los menos, la verdad, pero debiera ser ninguno.

Más allá de cosas que puedan estar bien o mal, desde aquí me gustaría hacer algunas reflexiones y apreciaciones de manera constructivas. En la última semana, son muchos los ciudadanos que me han trasmitido su indignación. Incomprensión absoluta de que Aranda sea una de las pocas ciudades que continúe manteniendo la zona de estacionamiento de pago de la ORA. Cuando incluso, el presidente de la Junta hizo un llamamiento generalizado para animar a suprimir este servicio. Hay que velar por garantizar la seguridad de los trabajadores y de los ciudadanos, y los argumentos que da el Ayuntamiento para mantenerlo, no son contundentes bajo ningún concepto frente a esa prioridad. Si el resto de los lugares lo han hecho, porqué nosotros no. Incomprensible.

Una segunda reflexión. El viernes 13 de marzo, dentro de los decretos de medidas restrictivas que ponía en marcha en Ayuntamiento, antes del estado de aleta decretado por el gobierno ese sábado, había uno que me llamó poderosamente la atención. Debido a la situación en la que nos encontramos, no se pueden realizar comisiones informativas, ni plenos, y los concejales cobran por esas asistencias. Pues bien, la resolución marcaba que los ediles, en este tiempo de crisis, cobrarían el máximo estipulado porque seguían trabajando intensamente. Quizás con la que está cayendo, con la situación que están viviendo muchos autónomos, empresas, trabajadores; el momento actual y el de incertidumbre que se nos presenta, es una decisión que no parece muy solidaria y empática. Más bien todo lo contrario, un blindaje.  Creo que no estaría de más un gesto.

Más allá de todo esto, no quiero despedirme sin dar mi aplauso sonoro a los sanitarios que se están dejando la piel día a día; a los cuerpos de seguridad, bomberos y protección civil que velan porque todo se cumpla, a todos voluntarios que ayudan de forma altruista, a las personas que tienen que trabajar porque su labor es imprescindible y a aquellos que están en sus casas contribuyendo a que podemos salir de esto cuanto antes.