Aplazamientos de las hipotecas

El gobierno lanza una medida para ayudar a las familias perjudicadas económicamente por el coronavirus

23/03/2020 11:52 | Begoña Cisneros

El Real Decreto-ley del 17 de marzo que enumera las  medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 establece una línea de medidas que tratan de proteger a los deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad que vean reducir sus ingresos como consecuencia  de  la  crisis  sanitaria.  Y es que la experiencia acumulada tras la crisis financiera de 2008 aconseja ampliar significativamente la protección a este colectivo para que puedan acceder a una moratoria en el pago de sus hipotecas y evitar la pérdida de sus viviendas. Adicionalmente, esta medida también beneficia a las entidades financieras en la medida que ayuda a contener la morosidad en una situación extraordinaria, como la actual.

Por tanto, se establecen medidas conducentes a procurar la moratoria de la deuda hipotecaria para la adquisición de la vivienda habitual de quienes padecen extraordinarias dificultades para atender su pago como consecuencia de la crisis del COVID-19 siempre que el deudor hipotecario pase a estar en situación de desempleo o, en caso de ser  empresario  o  profesional,  sufra  una  pérdida  sustancial  de  sus  ingresos; que la cuota hipotecaria, más los gastos y suministros básicos, resulte superior o igual al 35 por cien de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar; y que, a consecuencia de la emergencia sanitaria, la unidad familiar haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas en términos de esfuerzo de acceso a la vivienda.

Se entiende entonces en estos casos que se ha producido una alteración significativa de las circunstancias económicas cuando  el  esfuerzo  que  represente  la  carga  hipotecaria  sobre  la  renta  familiar  se  haya  multiplicado por al menos 1,3 o cuando se haya  producido una caída sustancial de las ventas de al menos del 40 %.

Para acreditar estas situaciones las familia hipotecadas deberán presentar en la entidad que les concedió el crédito el certificado de  desempleo,  el certificado de  cese  de  actividad  de  los  trabajadores  por  cuenta  propia,  el libro de familia, la titularidad de los bienes y el certificado de empadronamiento. Con todo ello podrán solicitar hasta quince días después del fin de la vigencia del decreto-ley,  una  moratoria  en  el  pago  del  préstamo  con  garantía  hipotecaria  para  la  adquisición  de  su  vivienda  habitual.