"Los arandinos y ribereños tenemos un corazón que no nos cabe en el pecho"

Hablamos con el jefe de la agrupación de voluntarios de Protección Civil José Luis García

05/04/2020 7:54 | Begoña Cisneros

José Luis García es el jefe de la agrupación de voluntarios de Protección Civil en Aranda de Duero a la que pertenece desde su creación, en 2002. Durante estos días de confinamiento se encuentra teletrabajando desde casa para la empresa donde está empleado, Calidad Pascual, aunque siempre con el teléfono a mano por si surge algún problema en la agrupación. Cuando acaba su jornada laboral su ocupación ya solo es una junto con el resto de voluntarios, el cuidado de sus vecinos.

-¿Cómo se están viviendo estos días tan extraños desde la agrupación de Protección Civil?

-Es completamente diferente al resto del año.Mucho ajetreo, mucho trajín, ir y venir a llevar o recoger cosas. El resto del año son servicios más o menos tranquilos, más bien preventivos, que es lo que normalmente hacemos. Pero bueno, esto es una situación que para ella nos formamos durante años y por desgracia nos ha tocado vivirlo. No es plato de gusto vivirlo pero estamos ahí dando todo lo que podemos.

-Crees que los ciudadanos estamos respondiendo en este confinamiento?

-Sí, por norma todo el mundo está actuando bien y se está quedando en casa, pero siempre hay gente que, o bien se va a pasear los perros allende los mares, como decía aquel, o gente que se va a sus fincas en el extrarradio de Aranda, o a comprar al supermercado más lejano de su casa solo para andar. Es algo que se debería evitar. Si puedes comprar debajo de tu casa, compra allí. La gente que se va a las fincas no entiende que en esos traslados se puede contagiar. Los vehículos también hay que desinfectarlos.

-¿Cuál es el momento más emotivo que has vivido?

-Sin duda los aplausos a los sanitarios, y los aplausos de la gente hacia los que estamos al pie del cañón. Algo también muy bonito es en los cumpleaños de los niños, cuando vas a visitarles se te pone la piel de gallina porque son pequeños que están encerrados en casa todo el día y lo están pasando mal.

-Acudís a los cumpleaños pero es imposible llegar a todos…

-Tenemos un cometido principal todos los días. Tenemos dos horarios de mañana y tarde y dentro de ello, si tenemos un hueco,  vamos a felicitar esos cumpleaños y solamente a los niños. Hay días que no podemos y la gente entiende que no puedas ir, nos lo solicitan de buena fe y si podemos sacar un momento nos acercamos.

-¿Y el momento más duro?

- Tener a dos de nuestros voluntarios confinados y otro infectado en el hospital. Nos enteramos que una señora que falleció recientemente tenía el COVID 19 y habíamos estado el sábado por la mañana atendiéndola a ella y a su marido.

-¿Somos colaboradores los ribereños?

-Los arandinos y ribereños tenemos un corazón que no nos cabe en el pecho. En cuanto cuando pides ayuda la gente se vuelca. Aunque en el tema de voluntariado no es posible la ayuda porque subdelegación de gobierno ha indicado que se tiene que canalizar a través de Protección Civil y Cruz Roja. Pero la gente ha respondido tanto en la creación del hospital de campaña buscando voluntarios, como en la campaña que hemos lanzado buscando dispensadores colapsándonos la centralita. La gente tiene un gran corazón. Sí que es cierto que hacen falta voluntarios para estas dos organizaciones, pero en sí la solidaridad del pueblo arandino no le cabe en el corazón.

-¿Cómo os estáis organizando los voluntarios de Protección Civil?

-Somos 27 voluntarios, pero trabajando en el día a día durante este estado de alarma solo hay tres por la mañana y tres por la tarde. Uno al teléfono y los otros dos, uno en cada vehículo. No hay más efectivos porque lo que buscamos es minimizar el riesgo al que están expuestos los voluntarios. Que cada uno vaya en un vehículo, que siempre se desinfecta después de cada servicio. Todos los voluntarios van protegidos perfectamente y no se cruzan en ningún momento porque cuando están en la base guardan una distancia de seguridad. Si tuviésemos otro vehículo lo ampliaríamos, claro, pero tenemos que minimizar el riesgo de contagio de coronavirus.

-¿Está siendo buena la coordinación entre Protección Civil, hospital, policía, ayuntamiento y el resto de organizaciones?

-Sí, es muy buena. Tenemos una coordinación total, así como con los CEAS. Ahora mismo, en este problema, todos estamos coordinados.

-¿Es así siempre?

-Normalmente sí. Nosotros no solemos tener ningún problema y siempre hay una buena sintonía y una labor previa. Ahora mismo para esa preparación no ha habido tiempo, porque esto nos ha llegado de repente y todo es una carrera de fondo.

-Hace unas semanas lanzasteis una campaña para recabar voluntarios. ¿Qué tal ha ido?

- Hemos tenido que pararla por el estado de alarma, pero la retomaremos cuando todo esto acabe y la volveremos a lanzar. La tendremos durante un tiempo para ver si toda esa gente que ha querido ser voluntaria durante esta alarma quiere ser voluntaria de Protección Civil. En ese primer llamamiento solamente tres personas son las que han querido formar parte de nuestro grupo. Claro, tienen que pasar un periodo de formación y de aprendizaje que aproximadamente dura un año, no se hace un voluntario de protección civil de la noche a la mañana.

-¿Quieres lanzar algún mensaje a los arandinos y ribereños?

- Quiero sobre todo animar a la gente. El confinamiento es duro, es difícil y según van pasando los días la moral se va minando más. Sabemos que esto va para largo…Deseo a todos mucho ánimo y aconsejo tomarse las cosas con mucha calma, mucha filosofía, intentar relajar la mente. Pero ante todo y sobre todo que no salgan de casa.