Vecinos, vendedores y desescalada. Los desencuentros del mercadillo semanal

El Ayuntamiento anunció un cambio de ubicación, pero reculó en apenas dos días

12/05/2020 7:30 | SUSANA GUTIÉRREZ

Habrá que esperar probablemente hasta el último fin de semana de mayo, como pronto, para ver qué sucede con el mercadillo semanal de los sábados. El retraso en la desescalada y los quince días que parece que nos quedan todavía para alcanzar la fase 1, han dejado latente el desencuentro que hay entre vendedores y vecinos y también las dudas de si en el espacio actual, en la Plaza de la Hispanidad, se garantiza las medidas de distancia e higiene que hay que cumplir en esta nueva era, que parece que se va a prolongar en el tiempo. Un asunto que ha generado el debate y las dudas que vosotros, los lectores, nos habéis hecho llegar.

El día después para el mercadillo, calculamos que puede llegar el 30 de mayo (fin de semana arriba, fin de semana abajo). Cuando todavía se vislumbraba la posibilidad de que pudiera retornar el sábado 16 de mayo, el Ayuntamiento anunció un cambio de ubicación a la parcela anexa al centro Tomás Pascual Sanz, en el Sector Centro Cívico, donde hay espacio de sobra para mantener la capacidad actual. Allí hay una parcela mucho más amplia para poder cumplir las distancias que se marcan entre puestos y las limitaciones de aforo de clientes.  Para que el mercadillo pueda sobrevivir en los mismos términos, es obligatorio multiplicar el espacio por cuatro, ya que se permite, para la fase 1, en el mismo espacio un 25% de los puestos y un tercio del aforo de público habitual.

Dos días duró la decisión, ya que los vendedores argumentaron que solo iban a retornar a la venta, en las primeras semanas, o en la primera fase, el sector de alimentación y flores, y que el textil iba a esperar. Al rondar el 25 % de los puestos habituales, siempre según los vendedores ambulantes, mantienen que no existe problemas de espacio. El Ayuntamiento decidió recular.  Pero, la pregunta es: ¿Esa se puede considerar una respuesta de futuro? Y es que, según el plan de desescalada, en la fase 2 el número de puestos se podrá ampliar hasta un tercio de los habituales y en la fase 3 la venta ambulante se podrá incrementar en un 50 %. Por lo tanto, según se vayan incorporando puestos con el paso del tiempo, el problema de espacio, pronto o tarde, volverá a resurgir.

Revisando la hemeroteca, hay muchos vendedores que en diversas ciudades han pedido que se les amplíe el espacio para poder subsistir, sin embargo, aquí parece que a los integrantes del mercadillo semanal, esa ampliación no termina de cuadrarles porque la ubicación no gusta. Es un terreno que está a menos cinco minutos caminando de la Plaza de la Hispanidad, pero insisten en que eso les va a perjudicar.

Por otro lado, están los vecinos de la zona de la Plaza de la Hispanidad que, desde hace años, han denunciado los problemas que, según detallan, sufren cada sábado. Ruidos, suciedad, no poder salir de sus garajes, vehículos aparcados por todos los rincones (de vendedores y compradores) y coches retirados de madrugada para dejar espacio a la zona de venta. En un comunicado, enviado a principios de año, por la Asociación de Vecinos de Allendeduro, se hablaba de hasta 17 coches en un momento dado aparcados en aceras, parterres... “El incumplimiento de la normativa del mercadillo en cuanto a colocación de los diferentes puestos y la falta de labores de limpieza por parte de los vendedores al terminar la jornada”, que provaca que la zona quede llena de plasticos y suciedad, eran algunos de las críticas que se reflejaban en el escrito del colectivo vecinal.

Las dudas y las incertidumbres se hacen ahora más evidentes por la crisis sanitaria y la necesidad de cumplir escrupulosamente las medidas de seguridad. El día después para estos vendedores y estos vecinos está ya en el horizonte. Se necesita una decisión de futuro que se pueda mantener en el tiempo y no parches para evitar desencuentros que sean pan para hoy y hambre para mañana. Seguridad para los compradores, medios para que los vendedores puedan seguir realizando su negocio, y garantizar que se cumpla la normativa.