Rafael Lizárraga: "El incumplimiento no está asociado con ninguna cultura, raza, sexo, ideología ni religión"

El representante de los vendedores de textil del mercadillo explica las causas por las que han mostrado su desacuerdo en el traslado

14/05/2020 8:23 | Begoña Cisneros

Las noticias que han surgido en cuanto a la propuesta por parte del Ayuntamiento de Aranda al traslado del mercadillo de los sábados de la plaza de la Hispanidad al sector centro cívico, en el entorno del edifico Tomás Pascual y, sobre todo, los comentarios que estas noticias han propiciado contra la etnia gitana de la localidad ha llevado a explicar por parte del representante de los puestos de textil del mercadillo los motivos por los que se han mostrado en desacuerdo de trasladarse una vez que se inicie la primera fase de desescalada.

Explica Rafael Lizárraga que en la conversación que mantenían con la alcaldesa de Aranda los vendedores ambulantes no vieron oportuno el cambio de espacio teniendo en cuenta que se trata de una opción más alejada aún para un mercadillo al que acuden sobre todo personas mayores. “Las señoras mayores no se pueden desplazar a lugares cada vez más alejados, sería muy molesto para ellas”, explica Lizárraga, señalando que a este motivo se une el hecho de que con este cambio las ventas se verían muy perjudicadas. “Estamos dispuestos a esperar el tiempo que sea necesario porque lo que queremos es que los ciudadanos no corran el riesgo de contagio. Llevamos 45 días confinados y si es necesario esperaremos hasta que la venta en el mercadillo será segura”, señala el representante.

Lizárraga también habla del tema de la limpieza en el mercadillo que en muchos comentarios está presente. Asegura que el problema no es tan grave como se dice, ya que se realiza una primera limpieza por parte vendedores cuando recogen los puestos, y recuerda que con el pago de sus tasas se está pagando una empresa de limpieza que se hace cargo de la limpieza general de este espacio una vez ha finalizado el mercadillo. Recuerda que Aranda cuenta con otros focos de suciedad que no se limpian una vez acabada la actividad, algo que sí que ocurre con el mercadillo, como son las cercanías a los bares de copas, por ejemplo, de las calles Puerta nueva, Hospicio o Pedrote.

El mercadillo también suscita quejas en cuanto a los coches aparcados y para ello Lizárraga recuerda que no es culpa de la actividad, sino de aquellas personas que no cumplen cívicamente dejando el vehículo en las puertas de cocheras o en segunda fila, que deberían ser sancionadas por los agentes de la policía local.

 

Conducta general ejemplar, salvo casos de gitanos pero también del resto de ciudadanos

Las noticias relacionadas por el COVID-19 también han suscitado no pocas críticas contra el colectivo gitano. Asegura Lizárraga que ha contactado con la comisaría de la Policía Nacional en Aranda, donde le han remitido que la conducta de los arandinos está siendo ejemplar con respecto al confinamiento. Eso sí, se dan casos aislados de personas que se están saltando las normativas establecidas. Estos comportamientos se están dando, advierte, en todo el ámbito de la ciudadanía incluyendo casos, por supuesto, en el colectivo gitano. Por lo que no entiende el daño que se está haciendo de forma gratuita contra las personas que lo integran en general. “Han retirado que ha habido una conducta ejemplar por parte de todos los ciudadanos de Aranda, incluidos los gitanos”, señala.

Lizárraga reconoce que hay una minoría de personas “que están en contra todo lo que se mueve, en total desacuerdo con todos los colectivos, con los agentes locales, nacionales, la guardia civil, con el gobierno, con las minorías étnicas....”.  “Resulta muy doloroso cómo se ceban con los gitanos tentando contra el honor y la dignidad de este colectivo, con las familias más vulnerables y con menos recursos… A nosotros también nos está afectando a la economía la crisis del COVID, como está afectando a todos los españoles”, asegura, añadiendo que “estos comentarios racistas y xenófobos no conducen a nada,  lo único a perder el tiempo y las energías en cosas absurdas cuando deberíamos estar todos a una”. “Yo les digo con todo el cariño que cambien el chip, porque la gran mayoría de los gitanos, como ocurre con los payos,  somos gente buena y trabajadora”.

 

Agradecimiento

Por último, Lizárraga lanza su agradecimiento a todas las personas que han trabajado y trabajan durante esta pandemia, en primera línea ayudando a las personas que han sido contagiadas y en segunda a todos los que han colaborado en la medida que han podido. “Me siento orgulloso al ver tanta a gente que se ha sumado a esta causa. Tanto empresarios, como gente del deporte, gente de la música, escritores, actores, personal del ayuntamiento, Cruz Roja, empresas de alimentación, ciudadanos de a pie, agricultores... todos se han  sumado a esta buena causa y está siendo una conducta ejemplar”, termina diciendo Rafael Lizárraga, que se une “al dolor de tanta gente que ha sufrido la pérdida de sus seres queridos,  gitanos y paisanos, deseando que esto se pase pronto para poder disfrutar de nuestras calles y empezar de nuevo”.