872 hogares fueron atendidos por Cáritas Aranda en 2019

Repunta la presencia de latinoamericanos

11/06/2020 13:54 | Begoña Cisneros

A pesar de que la pandemia engrosará las cifras de 2020 con un aumento considerable de familias necesitadas, en un ejercicio de transparencia Cáritas ha dado a conocer su memoria de 2019 donde, en Aranda, fueron atendidos 872 hogares llegando a 1.204 personas a través de 9.931 intervenciones.

Son varios los programas que esta institución, que cuenta en Aranda con 87 personas voluntarias y apenas 40 socios, realiza en la Ribera del Duero alcanzando a un gran número de personas.  El que más beneficiados tiene es de acogida al que llegan las personas que acuden a Cáritas para pedir ayuda, una ayuda integral que se coordina con el resto de iniciativas. En 2019 fueron 283 los hogares atendidos a través de este plan, atendiendo a 635 personas, con 766 personas beneficiadas y 2.353 intervenciones.

Por su programa de Empleo pasaron durante el pasado año 378 sumando un total de 2.726 intervenciones. Se dio formación a través de una decena de acciones, entre talleres y cursos, a 112 personas. También se produjeron 174 inserciones laborales para 99 personas. De estas inserciones 96 fueron a través de la agencia de colocación.

Cáritas se encarga en Aranda, gracia a un convenio con el Ayuntamiento, de la situación de los transeúntes y personas sin hogar que pasan por la ciudad. En 2019 fueron 253 las personas atendidas a través de 1.284 intervenciones.

Los niños reciben el apoyo de Cáritas a través de su programa de Infancia y Juventud. 97 menores participaron en él el año pasado con un total de 1.137 intervenciones. También en el servicio de apoyo al drogodependiente y su familia se atendieron a 103 personas de 92 hogares diferentes con 2.431 intervenciones realizadas.

 

Aumento de latinoamericanos debido a la inestabilidad en sus países de origen

Como ocurre con toda la provincia, desde Cáritas se ha observado que la inestabilidad en Latinoamérica ha influido durante el pasado año en el perfil de las personas atendidas. Según los datos, el año pasado se produjo un incremento del número de extracomunitarios, que pasó del 34% de 2018 a un 39%. En términos absolutos y en toda la provincia, fueron 2.244 personas procedentes de países del Cono Sur y el Caribe. Su perfil también difiere del más habitual; en muchos casos han cursado estudios medios o superiores, poseen un cierto nivel socioeconómico en su país de origen y llegan a España como solicitantes de asilo. Además de la conocida situación de conflicto político en Venezuela, Colombia es otro país en el que las tensiones entre el gobierno y los distintos grupos armados están provocando un éxodo de refugiados, que al llegar a España quedan en situación administrativa irregular, a lo que se añade la imposibilidad de trabajar legalmente, y que les coloca en una situación de gran precariedad.

Otro de los aspectos destacados de la memoria de 2019 es la fuerte correlación entre un bajo nivel de estudios y el riesgo de exclusión. En palabras de María Gutiérrez, coordinadora de acción social, “la educación como igualador social hace tiempo que no funciona; son muchas las personas que no consiguen completar ni los estudios primarios, o que siendo adultos no reciben una formación adecuada para acceder en igualdad de oportunidades al mercado laboral». En concreto, el 54% de los atendidos por esta institución sólo habían terminado la Primaria y el 17% la Secundaria. Entre bachillerato, formación profesional y estudios universitarios suman apenas un 16%. En este sentido «la brecha educativa es uno de los factores clave en la pobreza, y no parece que se esté cerrando”.

 

Pie de foto: Imagen de acciones del programa de Empleo. / Cáritas Aranda