Los bares y restaurantes tendrán que cerrar desde hoy a la 1:30

La Junta ha publicado las restricciones en el ocio nocturno que se prolongarán hasta el 31 de agosto

01/08/2020 13:24 | DR

El toque de queda anunciado para el ocio nocturno en Castilla y León entrará en vigor esta madrugada. Por lo tanto, a partir de esta noche, los bares y restaurantes de la comarca deberán cerrar el acceso a los clientes a la 1:30 horas y tendrán tiempo para desalojar el establecimiento hasta las dos de la mañana.

La Junta de Castilla y León publica este 1 de agosto, en el Boletín Oficial de la Comunidad, las medidas adicionales preventivas en relación con los horarios de los establecimientos de hostelería y de restauración de la Comunidad. "La aparición de nuevos brotes en muchos casos relacionados con el ocio nocturno, en espacios abiertos y cerrados de establecimientos hosteleros y del sector del ocio, vinculados al período estival y a tradiciones sociales y culturales de esta época, hacen necesaria la adopción de nuevas decisiones con el fin urgente de reducir los riesgos de transmisión comunitaria, evitar nuevos contagios por SARS-CoV-2 e impedir la expansión de la COVID-19", defiende la Administración Regional. 

De esta manera, los establecimientos de hostelería y restauración, sociedades gastronómicas, locales de ocio nocturno y establecimientos y locales de juego y apuestas podrán desarrollar su actividad hasta la una y media de la madrugada como máximo, tanto en el interior como en terrazas al aire libre, no permitiéndose ni el acceso ni la expedición de consumiciones desde ese momento y habilitándose un período máximo de desalojo de las instalaciones de treinta minutos; de esta forma, el local deberá estar cerrado al público a partir de las dos.

Esta obligación de cumplimiento horario se extiende también a las tradicionales peñas en todo el territorio de la Comunidad, que deberán permanecer cerradas a partir de las dos de la madrugada. La Orden entrará en vigor a partir de las cero horas este domingo 2 de agosto y mantendrá su eficacia hasta el 31 de agosto, situación que podría modificarse o prorrogarse en función de la situación epidemiológica en Castilla y León y de las circunstancias que concurran.