La Junta insiste en que la seguridad marcará el inicio del curso 2020-2021

Trabaja para la reincorporación a las aulas el 9 de septiembre mientras que algunas familias piden flexibilidad educativa

19/08/2020 14:22 | DR

Existe un consenso generalizado entre el Ministerio de Educación y Formación Profesional; comunidades autónomas; diversas instituciones públicas y privadas, tanto españolas como internacionales; AMPAS; organizaciones sindicales, etc. acerca de la imperiosa necesidad de que la enseñanza se desarrolle presencialmente el curso que viene, siempre que sea posible.

Por ello, la Junta de Castilla y León quiere transmitir un mensaje de tranquilidad y confianza a toda la comunidad educativa, a los alumnos y sus familias, a los centros y al personal docente: el próximo 9 de septiembre comenzará el curso escolar 2020-2021 con las mayores garantías posibles.

Así lo ha trasladado la consejera de Educación, Rocío Lucas, esta mañana, considerando que debe garantizarse el derecho a la educación y a la equidad y evitar que se produzca ningún tipo de brecha educativa. Para ello, desde el Departamento que dirige Rocío Lucas, llevan “meses trabajando, en constante coordinación con las autoridades sanitarias para que el curso comience con las máximas garantías y de forma presencial”.

Castilla y León ha elaborado un protocolo que  establece cómo debe producirse esa vuelta a las aulas. Así, recoge medidas de carácter preventivo y educativo que han servido de marco y de guía a los centros docentes de la Comunidad. Además, colegios e institutos ya han elaborado sus propios planes de inicio del curso, adaptados a sus características, y planes de contingencia y digitalización que se abordarán durante el mes de septiembre.

 

Padres arandinos piden flexibilidad educativa

Por otro lado, algunos padres y madres, entre los que se encuentran familias de Aranda de Duero, han iniciado una campaña de firmas para proponer la posibilidad de que los padres puedan escoger entre la escuela presencial o a distancia.

Entienden que las medidas que se están tomando para la educación presencial se están realizando “a contrarreloj” y que con esta iniciativa que piden se da la opción a que las familias que no tienen forma de conciliar puedan contar con las clases presenciales para sus hijos e hijas, mientras que los que sí pueden hacerlo tengan la opción de que los menores sigan las clases desde sus viviendas. “Pensamos que debemos aplicar el principio de solidaridad, y que las familias que puedan y quieran seguir con la educación a distancia tengan el derecho de hacerlo, con la consecuente disminución de la ratio en las aulas de forma natural y con el respeto a la diversidad social y de circunstancias que esta situación ha generado”, explican.

Por el momento son más de 4.600 personas las que han firmado la propuesta.