Apagado o fuera de cobertura

Una frase que sirve para las telecomunicaciones, pero también para la situación de la sanidad

06/10/2020 7:16 | SUSANA GUTIÉRREZ

“Escasez puntual”. Pedazo de eufemismo con el que se ha despachado el Sacyl para definir la falta de médicos en el centro de salud de Roa y, por lo tanto, en la zona básica que aglutina a 28 municipios de esa zona de la Ribera del Duero y un total de 5.000 personas. Quieren disfrazarlo como algo “puntual”, haciendo ver que se trata de un acontecimiento extraordinario y que ha pasado casualmente, como que desconocieran el porqué. Afortunadamente, tenemos ojos que ven, las cámaras que fotografían, grabadoras que salvaguardan testimonios y las hemerotecas... Pruebas que demuestran que desde hace dos años esa zona básica se ha manifestado mensualmente, hasta que la pandemia lo impidió, para denunciar la escasez de médicos que iba de mal en peor, la ausencia de pediatra y las condiciones tercermundistas del centro de salud.

Y tanto que era susceptible de empeorar, como han venido quejándose vecinos de esos municipios. El paso del tiempo y la falta de medidas han desembocado en la situación actual. Solo cuatro médicos, de los 12 que aparecen en plantilla, y la orden de la Junta de cerrar todos los consultorios, que no haya servicio de médico ni de enfermería programada y solo se atiendan los casos que se consideran no demorables en el centro de salud de Roa. Todo ello, de momento, hasta el día 13 de octubre. Luego ya vendrán las prórrogas, las excusas y, quién sabe lo que deparará el futuro. Una vez cerrados es más fácil, si se quiere tomar la decisión, no abrirlos.

¿Se ha tocado ya fondo? Esa es la pregunta del millón, porque ante las sobrecargas a la que se van a tener que enfrentar los profesionales que quedan, se corre el reisgo de que pueden seguir la estela de sus compañeros. Puestos más atractivos y mejores contratos que ahora mismo se ponen sobre la mesa para los facultativos. Respecto a que lleguen aquellos profesionales que han ganado la plaza en la oposición de médicos de atención primaria, todo apunta a que pueda pasar lo de siempre. Y eso es que los sanitarios tomen posesión de su plaza y luego pidan una comisión de servicio hacia el lugar o el puesto que mejor se ajusta a sus pretensiones profesionales y personales. El foco del problema está ahora mismo en Roa, pero también se conocen, de momento, dos ausencias en Aranda Rural que pueden multiplicarse, al iigual que en el resto de las zonas básicas de salud. En un momento, además, en el que el número de altas de tarjetas se ha disparado, por las personas que han decidido pasar la pandemia en el pueblo.

Antes que llegara el cerrojado en los consultorios de Roa (físico, telefónico y de ruptura de agenda), tuvimos la oportunidad de escuchar el testimonio de la alcaldesa de Quintanamanvirgo, que se puede extrapolar a cualquier otro punto de la comarca y que detalla lo que han sido los últimos siete meses. Cada día se abre el consultorio, pero el médico desde marzo, por el protocolo covid, no ha ido al pueblo. Una semana se tarda, en la mayor parte de las ocasiones, en lograr contactar por teléfono con el centro de referencia. Y cuando se consigue un compromiso, de fecha y hora, hay que encomendarse para que los astros se confabulen y en el día D a la hora H, haya cobertura telefónica en el pueblo. Y de ahí se enlaza con otro ejemplo, también extrapolable a todo el universo rural, Tubilla del Lago, 15 días sin cobertura de móvil.

En esas circunstancias no hay salud ni paciencia que aguante. Ni, lógicamente, empresa que sobreviva, o persona que quiera levantar un proyecto de vida.