Los hosteleros piden que los remanentes sirvan para hacer frente al coronavirus

No solicitan ayudas para ellos, sino acciones dirigidas a la sociedad como la contratación de informadores o campañas de sensibilización

29/10/2020 12:30 | DR

Más de 70 representantes del sector de la hostelería  piden al Ayuntamiento de Aranda, que se encuentra negociando cómo invertirá los 676.000 euros que restan de los remanentes de 2019, que ese dinero se dirija a poner en marcha medidas encaminadas a hacer frente al coronavirus e intentar acabar lo antes posible con la pandemia.

Piensan que es el momento de centrar los esfuerzos en acotar la crisis sanitaria, que permitiría el regreso a la normalidad de un sector, el de la hostelería, que está siendo especialmente golpeado por la situación.

Y lejos de pedir ayudas directas para los establecimientos de hostelería, defienden que se promuevan acciones dirigidas a la sociedad en general. Y ponen varios ejemplos, como el de contratar personal que actúe como informadores, similares a los que han actuado en zonas de costa durante el verano, para difundir los principios básicos para luchar contra la enfermedad. También proponen la puesta en marcha de campañas de sensibilización llamando a la responsabilidad individual de cada persona para evitar la difusión de la enfermedad, o potenciar el compromiso de sectores que registran mayor afluencia de público, reforzando su limpieza y favoreciendo la vigilancia de comportamientos responsables.

Opinan que estas medidas, además de una acción directa frente a la pandemia, son nuevos yacimientos de empleo que pueden contribuir a mejorar los malos momentos que padece el mercado laboral.

Desde el sector se quiere dejar constancia de que en ningún caso se está en contra de la adopción de medidas para hacer frente a gasto corriente o promoción turística como se pretende desde el equipo de gobierno con el pago de actuaciones en el nuevo edificio de la Banca Pecho o la contratación de una iluminación ornamental sobre el río Duero para conmemorar la designación como Ciudad Europea del Vino. Los hosteleros, simplemente, entienden que no es el momento de realizar estos esfuerzos.