Terrazas vacías y hosteleros que reclaman poder trabajar

Por tercer jueves consecutivo los trabajadores del sector vuelven a las calles

19/11/2020 13:42 | Begoña Cisneros

Por tercer jueves consecutivo el sector hostelero de Aranda y la comarca sale a la calle pidiendo la reapertura de sus locales.¡Queremos trabajar!” es el grito que más se ha oído de la boca de los participantes, mostrando su repulsa a un cierre obligado, por parte de la Junta de Castilla y León, que está redundando en sus negocios, en los trabajadores y en la economía local. Porque siguen recordando que los bares y restaurantes no son focos de COVID y que según datos del gobierno los contagios en ellos suponen menos del 3,5 de los positivos.

Si durante las dos semanas pasadas los hosteleros se manifestaron con una concentración a las puertas de las oficinas de la Junta de Castilla y León en la plaza de La Resinera, en esta ocasión se ha optado por una manifestación hasta la plaza Mayor. El punto de partida ha sido la plaza donde han acudido los anteriores jueves, pero después han marchado tras una pancarta en la que se lanzaba la señal de socorro y se pedían más ayudas para la hostelería.

Tras atravesar el puente sobre el río Duero y bajar por la calle Postas hasta en Cine Aranda los integrantes de la manifestación han entrado en la plaza Mayor para leer allí un manifiesto. Nuria Leal, presidenta de la Asociación de Hosteleros de Aranda y la Ribera ha sido la encargada de hacerlo, volviendo a reclamar la concesión del 100% de los ERTE y la exoneración total de los seguros sociales que nos permitan salvaguardar los puestos de trabajo. Se une la petición de revisiones de las tasas e impuestos “que gravan una actividad que resulta prácticamente imposible de desarrollar”, la moratoria y aplazamientos de impuestos, así como un año más de carencia para las líneas de financiación avaladas por el ICO.

Al finalizar, los manifestantes han protagonizado una pitada, en espera, además, de la decisión de la Junta ante la finalización hoy de la normativa que les obliga a mantener sus establecimientos cerrados. La intención de la Junta es ampliarla otros catorce días.