La oscuridad

Sin luces navideñas y con establecimientos cerrados, la estampa de este puente ha sido más que gris

09/12/2020 7:16 | SUSANA GUTIÉRREZ

Oscuridad. Esa es la palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en las calles de Aranda durante este pasado puente. Apagón navideño porque no se han encendido (ni tan siquiera colocado) las luces, salvo las de los dos árboles. Apagón de establecimientos hosteleros, por la ‘impagable’ decisión de la Junta de permitir únicamente la apertura de las terrazas en la hostelería. En medio de una ola de frío, sin que desde el Consistorio se haya hecho nada en firme para que los veladores se puedan adaptar al clima invernal, la mayor parte de los establecimientos apostaron por esperar (lo harán a partir de este viernes). Ha sido una ocasión en la que se ha podido presenciar algo que es una evidencia manifiesta, lo mal iluminada que está la ciudad. Cuando no hay vida comercial, ni hostelera, queda totalmente retratada.

Un poco de alegría con la iluminación navideña no hubiera estado de más, algo de color para acompañar en cierta medida la triste estampa de las calles, en una situación que se está haciendo eterna. Pero no, una vez más. Probablemente, seremos los únicos, a juzgar por cómo se han volcado el resto de las ciudades, muchas de ellas muy cerca. Una pena. Las luces están contratadas, el gasto está hecho, pero... En cualquier caso, la esperanza de un poco de autocrítica Consistorial ya la hemos dado por perdida. Siempre hay una excusa, muchas veces increíbles.

Dando una vuelta por las redes, algunas voces defienden que en épocas de crisis todo debe de ir para ayudas y el resto es despilfarro. Tiene bastante de demagogia.  Cada partida económica tiene un destino, incluso hay gastos que son ayudas para algunos sectores. En cualquier caso, la realidad dice que ni tan siquiera se agotará la cantidad de dinero que se había reservado este año para este tipo de subvenciones. Muchas veces no se entiende cómo teniendo capacidad económica, no se puede llegar por parte de la administración local a poner en marcha iniciativas que dinamicen los sectores.

Voy a hablar una vez más de los Arandabonos. Unas ayudas que, por cierto, no solo benefician al sector, sino a todos aquellos que somos clientes de comercios y bares. Hace unos días, leí una información en la que el gobierno local sacaba pecho de que el año que viene se duplicará la cantidad destinada a esos tickets de descuento. Decir medias verdades, no es lo mismo que decir la verdad. La partida será doble porque lo de este año no se ha gastado (200.000 euros), al no ser capaces de articular los bonos. Por ello, se sumará a los 200.000 del año que viene. Así sí. Tirando de ironía, si se van a ejecutar igual que los de este año, que se anunciaron en mayo y nunca han llegado, pueden poner la cantidad que quieran. Total, el papel lo aguanta todo.

El otro día, durante la manifestación de la hostelería, varios miembros trasladaban que el Ayuntamiento se había comprometido con ellos a que en enero iban a estar listos. Mostraban esperanza en un momento bastante dramático para el sector. Siendo realistas, para llegar a esos Arandabonos 2021, habrá que tener aprobados los presupuestos municipales del próximo año. De momento, de ellos sabemos que ha habido reuniones de toma de contacto con algunos grupos políticos. Que PP y Ciudadanos necesitan dos votos a mayores. Del borrador definitivo, la negociación en comisión informativa, de momento poco o nada. Lo único claro es que no estarán aprobados en tiempo y forma para el 1 de enero. A partir de ahí, hagamos apuestas