Los no adscritos urgen invertir en la atracción de empresas

Aseguran que 2021 requiere "lo mejor de la clase política" en beneficio de los ciudadanos

08/01/2021 10:17 | Begoña Cisneros

Actuaciones para cubrir las primeras necesidades de los arandinos, arreglo de polígonos y atracción de empresas, dinamización de la ciudad y la inversión en ella para tenerla “lo mejor que se pueda dadas las circunstancias”; y reactivación de la Mesa de Diálogo Social. Esas son algunas de las premisas sobre las que se asientan el trabajo de los dos concejales no adscritos en el Ayuntamiento de Aranda. Mar Alcalde junto con Sergio Ortega son los últimos ediles que repasan para DR la situación política de la capital ribereña.

Una valoración de un año, el 2020, que aseguran que ha sido muy difícil. “Hemos pasado el año más crítico de nuestra historia y nos enfrentamos a un nuevo año no menos crítico”, advierten, diciendo que por ello se requiere lo mejor de la clase política y sus representantes, en todas las instituciones.

Opinan que a nivel nacional, regional y provincial “nos encontramos ante la peor generación política”, y hacen extensible su opinión a Aranda de Duero, donde gobierna, critican, “un equipo de gobierno falto de ideas y poco valiente colocado por VOX, que con sus votos impidieron gobernar a la lista claramente ganadora, con una candidata determinada”. Porque critican que mientras que VOX ha otorgado la alcaldía al PP, por el contrario no hace lo mismo para dar estabilidad al equipo de gobierno “en un momento que requiere la mayor responsabilidad”. Y es que advierten que “se están generando constantemente tensiones y desencuentros y quiénes sufren en todo esto son los ciudadanos”.

Sus críticas se dirigen también al principal grupo municipal de la oposición del que formaron parte hasta el pasado mes de agosto para pasar a las filas de los no adscritos, el PSOE. Acusan a este grupo porque “en tiempos de pandemia estaban más preocupados en organizar un cambalache contra quién ganó las elecciones que en trabajar para lo que verdaderamente debieran”. “Los tres protagonistas de este cambalache son los únicos culpables de no poder realizar una moción de censura”, aseguran, conscientes de que esta situación fue consecuencia “de la no obediencia por parte de Mar Alcalde de nombrar a uno de los tres diputado provincial y portavoz del grupo municipal”.

Así las cosas, y en materia presupuestaria, los concejales no adscritos creen que se ha dado, por parte del equipo de gobierno, “una lentitud de reacción para dar ayudas”, recordando el acuerdo de 1,2 millones de euros de los que solo se ha distribuido la mitad del dinero.

Aseguran Alcalde y Ortega que Aranda sufrió “la mayor humillación mediática, no vista en otro lugar” con el confinamiento de agosto. Y acusa de “silencio cómplice” a los procuradores ribereños del PSOE y Ciudadanos en la Junta, Luis Briones y José Ignacio Delgado respectivamente, asegurando que “hoy sabemos que así se acordó en Valladolid”. “Nadie fue capaz, de exigir de forma unánime y determinante, la ayuda económica para paliar la decisión errónea  tomada por parte de la junta de Castilla y León y que ha causado un daño que hoy en día es difícil de valorar”.

 

Presupuestos

“Y para colmo”, prosiguen, “nos encontramos sin presupuesto” con un grupo, el de VOX, “que exige al parecer cosas inasumibles” y con un grupo mayoritario de la oposición, el del PSOE, “que con su nuevo ‘líder colocado’ resulta que no los negocia hasta que el equipo de gobierno no readmita a una trabajadora despedida”. Advierten los no adscritos que “sin querer ponerla en el disparadero por nuestra parte” se cuenta con los cauces legales para defender aquello que se considere injusto. “Que el mayor partido de la oposición ponga el trabajo de una persona, que tiene cauces legales de defensa, contra 33.000 personas ,que no negocie 30 millones de € alegando algo así ...es la demostración más evidente del ejercicio de irresponsabilidad, jamás visto en política, junto al ejercicio de traición que llevaron a cabo anteriormente”, indican.

Por su parte, aseguran que su defensa es hacia los intereses “que recogemos en la calle, que vivimos en el barro de las consecuencias de la pandemia”. Por ello abogan por un proyecto industrial como máxima prioridad y por garantizar las necesidades de las personas que viven en Aranda.