La constructora de la nueva sede de policía anuncia su intención de rescindir el contrato

Tacha de incompetencia al Ayuntamiento y está dispuesta a pedir daños y perjuicios

14/01/2021 14:15 | Begoña Cisneros

La empresa CHR, que resultaba adjudicataria de la construcción de la nueva sede de la policía local, anuncia que, tras casi dos años paralizado el proyecto por parte del Ayuntamiento de Aranda, va a renunciar al contrato.

No es normal, explica el responsable de la constructora, Miguel Riesgo, que unas obras que se iniciaron en diciembre de 2018 y que se paralizaron al poco tiempo teniendo apenas hecha la estructura, no cuenten todavía con la aprobación del modificado que el Ayuntamiento pidió para este edificio y que a día de hoy todavía no haya explicado a la empresa qué es lo que quiere hacer. Se ha querido tener en cuenta la opinión de los propios policías para incluir los sótanos, ampliando en 700 metros los metros previstos. Desde la Concejalía de Urbanismo su responsable cuantificó en su día unas mejoras que se verían compensadas hasta en un 10%  sobre los 1,3 millones por los que salió a licitación.

Miguel Riesgo asegura que durante este tiempo son varias las reuniones que se han tenido durante este tiempo, y aunque en todas ellas el Ayuntamiento da su visto bueno a las propuestas del modificado finalmente no se aprueba. Y debido a que la ley ampara a la constructora, ya que ha pasado con creces más de medio año tras la paralización de los trabajos, esta está dispuesta a tirar el guante. Podría ir más allá y pedir daños y perjuicios teniendo en cuenta que para la contratista tener una obra paralizada cuesta dinero.

“Llevamos años trabajando para administraciones y nunca nos había ocurrido esto, nunca hemos tenido dejar inacabada una obra y lamentamos que esto precisamente vaya a ocurrir en la ciudad donde estamos asentados”, señala Riesgo, comentando que lo realizado representa el 25% del presupuesto y lamentando que el proyecto no siga adelante por incompetencia del Ayuntamiento ante unas trabas “que son muy fáciles de resolver”.

 

Retraso en los pagos

No es esta la única queja que la constructora tiene para el Ayuntamiento, ya que la paralización del proyecto lleva consigo que hasta después de un año iniciados los trabajos no se pudo cobrar el dinero de lo que se había realizado y que se tuvo que paralizar porque no se contó con un proyecto refundido que incluyese las mejoras a realizar cuando el pliego de condiciones sí que las contemplaba.