Recuperado el cuerpo de la mujer desaparecida

El pronóstico se cumple y es hallado en el río Duero

15/01/2021 12:59 | Begoña Cisneros

Los servicios de rescate del Grupo Especial de Operaciones (GEO) a los que se recurría en el día de ayer han logrado rescatar finalmente el cuerpo de la mujer desaparecida desde el pasado miércoles. Pocas horas se han necesitado, apenas dos, para que los buceadores encontraran su cadáver muy cerca de donde se hallaba la cazadora, los guantes y el móvil de la arandina.

Ana, de 46 años, salía el miércoles por la mañana de su domicilio con el perro a pasear y su pareja se percató de su desaparición a la hora de comer. Familiares salieron en su búsqueda y a continuación, tras no encontrarla, ponían en conocimiento del servicio de emergencias lo que ocurría.

Una vez iniciada la búsqueda se descubrió como sobre una placa de hielo se encontraba el cuerpo del perro muerto, y  muy cerca objetos personales de la víctima como su cazadora, su teléfono móvil o unos guantes. A partir de ahí se inició un rastreo por el lugar por parte de Guardia Civil, Policía Nacional y Bomberos para encontrar a la mujer, sin que se lograse.

Los trabajos se reiniciaron el jueves nuevamente, pero las bajas temperaturas, tanto del exterior como del interior del agua, la niebla y el hielo presente en la cubierta del río no ayudaron en las labores, por lo que se pidió ayuda al GEO. Tras realizar un primer estudio de la situación, este viernes operarios de este servicio de Guadalajara y Gijón comenzaban las labores de búsqueda contando con lanchas, equipos de buceo y equipos de guías caninos, con el resultado final que se esperaba, el hallazgo de la mujer en el interior del agua a pocos metros de donde se encontraban sus efectos personales.

 

 

La primera hipótesis con la que se ha trabajado, explica el comisario jefe de la policía Nacional Joaquín Gomá, es que se ha tratado de un accidente. Que el perro cayó al agua y que la dueña entró en ella con la intención de sacarlo.  “Desde el principio pensamos que era un accidente, algo casual, por lo que desde el primer momento empezamos a rastrear la zona para encontrar su cuerpo”, explica.

Se ha contado también con la ayuda de los integrantes del club Espeleoduero, conocedores de la situación del río en cuanto al cauce y corrientes en ese tramo. El lugar donde se ha encontrado a Ana es una balsa con unos dos metros de profundidad, sin grandes corrientes. La capa de hielo en la superficie y la poca visibilidad en el centro del río hacían imposible haber encontrado el cuerpo de la mujer sin equipos de buceo adecuados.

Ahora, explica el comisario, “se cierra la primera parte, encontrar el cuerpo”. Y comienza otra fase, como es la llegada de la autoridad judicial y la realización de la autopsia para comprobar que la muerte haya sido accidental.

“La única recomendación que podemos dar es que la gente tenga cuidado cuando hagamos cosas, pero desafortunadamente la vida tiene riesgos y uno de ellos es caerte en un rio, hacerte daño o no poder salir”, explica Gomá, añadiendo que las primeras hipótesis son que, teniendo en cuenta la temperatura del agua, una persona no hubiera aguantado más de una hora en su interior con vida.

 

Policía nacional en las orillas del lugar donde ha sido rescatada. / BC

 

Imagen superior: Operativo de rescate. / BC