Una sentencia desestima la compensación que pide la adjudicataria de la piscina cubierta

Refleja que los precios de los abonos estaban fijados en la licitación y que el equilibrio financiero no se ha dañado

27/01/2021 14:42 | Begoña Cisneros

Las pretensiones de Pradosport para cobrar los 384.392 euros que entiende debiera de recibir para restablecer el equilibrio de la empresa por la gestión de la piscina municipal climatizada se dan al traste, de momento, con la desestimación del recurso presentado por la empresa por parte de la sala número 2 del juzgado contencioso administrativo de Burgos.

Aunque Pradosport tiene abierta la vía de apelar el fallo del juez, para lo que tiene quince días de plazo, el tribunal ha dado la razón al Ayuntamiento de Aranda indicando que en todo momento lo solicitado a la empresa se encontraba dentro de las bases del pliego de adjudicación.

Fue en febrero de 2014 cuando el Ayuntamiento adoptó el acuerdo de aprobar las tarifas de los abonos de 15 y 30 baños para la piscina municipal cubierta con precios establecidos en 25 y 48 euros respectivamente; algo que exigió a la empresa adjudicataria.

Una adjudicataria que solicitó la anulación de ofrecer estos bonos, algo que no obtuvo, y que pidió en aras del restablecimiento del equilibrio financiero que el Ayuntamiento abonase a Pradosport la cantidad de 384.392 euros para compensar la falta de ingresos obtenidos por la venta de estos abonos, añadido a la compensación del gasto a mayores de personal frente al estudio económico municipal y la garantía del beneficio industrial recogido en este estudio que, entienden, “está totalmente desajustado de la realidad” y  aludiendo a que en lo que respecta a los bonos era “una auténtica imposición del Ayuntamiento al contratista (el Ayuntamiento)” que tenía que haber supuesto una modificación del contrato.

El Ayuntamiento contestó: que los bonos estaban previstos en el pliego, que el estudio de costes municipal no era determinante, que la entidad demandante además de prestar el servicio de baños realizaba otras actividades que ofertaba con las de la piscina municipal siendo complicado atribuir a cada servicio un importe; y que los costes de personal “admitiendo que ha existido un error en el estudio municipal, no pueden servir de base para restablecer el equilibrio económico, dado que se han cuantificado atendiendo a la organización del anterior concesionario, resultando que la demandate (Pradosport) tiene libertad de organización”.

Para el juez encargado del procedimiento, ni el Ayuntamiento modificó las tarifas incluidas en el pliego y los bonos no estaban sujetos a la revisión de los precios. “La tarifa de bonos es fija e inalterable en cuanto que no está sometida a la oferta del licitados”, indica la sentencia, que rechaza las alegaciones de Pradosport desestimándolas.