Pasando por caja

El Ayuntamiento sopesa la adquisición del Centro Cultural y las dudas planean sobre la operación

02/03/2021 7:16 | SUSANA GUTIÉRREZ

Recuerdo perfectamente el día de la inauguración. Por una parte, el orgullo que algunos sentían después de ver que la entidad en la que llevaban trabajando media vida construyera ese auditorio tan deseado. Otros, los más nostálgicos y defensores de la arquitectura local, lamentaban la aberración, a su entender, que se había hecho con un edificio, el Teatro Principal, considerado como parte importante del patrimonio y que tantas historias de cultura, arte y arandinismo había albergado. Había voces que, por otra parte, veían una vertiente de especulación inmobiliaria en un proyecto en el que se había optado por construir pisos y plazas de garaje, en detrimento de un espacio cultural a la altura. En cualquier caso, en aquel momento, fue una muy buena noticia para el mundo de la cultura.

Los primeros años, una época todavía boyante de las entidades, el auditorio albergó momentos importantes en el ámbito cultural, como aquel concierto de Raphael y muchos otros... Pero, a la vez que la burbuja se iba desinflando, los problemas se iban multiplicando. Primero una obra en el patio de butacas para mejorar la visibilidad, que algo hizo, pero poco, ya que ese espacio estaba mal concebido desde el principio. Luego llegaron las denuncias del vecino de la vivienda colindante, las mediciones incumplían la ley de ruidos y se fijó una hora límite para la finalización de los espectáculos. De forma paralela, las sucesivas fusiones, la crisis de las entidades de ahorros y la conversión de la Obra Social en una Fundación. Con menos disponibilidad económica para realizar actividades, con unas cuotas mucho más altas a la hora de ceder las instalaciones a precios inviables para muchos colectivos y compañías,  el Consistorio se convirtió prácticamente en su único inquilino.

Desde hace prácticamente una década, la operacion actual se ve venir. El Ayuntamiento no tiene un auditorio en condiciones y teme el cierre del centro. Su única alternativa, pero lejos de la panacea. Está la limitación de horario, un escenario que no puede albergar funciones de primera línea, un patio de butacas con escasa visibilidad (los afortunados se sitúan entre la fila seis y las once). Además, cada vez que lo utilizamos sólo por el alquiler, se paga algo más de 1.000 euros para cada función de adultos, 800 para niños.

La debilidad del Ayuntamiento le lleva a querer pujar por el inmueble. Se contrata tasación, la misma valora el edificio en 2,6 millones de euros. Mientras, la Fundación tira de facturas y dice que en el año 2003 le costó 6,6 millones construirlo y que, de momento, ese es el precio. A todo esto, la comunidad de vecinos de los pisos que se construyeron dentro del proyecto, parece lamentar graves problemas estructurales y, según me apunta alguno, todavía están en esperando de la Fundación o la entidad el ascensor prometido que nunca llegó. Sí, se construyó la zona de viviendas sin ascensor.Con todo esto, parece que el Consitorio, o por lo menos el concejal de Cultura, (nadie más del equipo de gobierno se moja públicamente en este asunto), piensa que puede ser una buena oportunidad.

La realidad es que tener un auditorio en condiciones, siempre ha estado en el programa electoral de los partidos, pero no en las intenciones reales. Solo hubo un intento en el pasado mandato de acercamiento a los propietarios del Teatro Cine Aranda, un edificio con mucho más significado, dimensiones y posibilidades. Eso sí con una necesaria reforma y una cesión por parte de la CHD. La entonces concejala de Cultura, se encontró sola, con fuego amigo en contra dentro de su grupo y nadie propició una tasación o negociación en serio.

Volviendo al centro cultural, si queremos un auditorio, desde luego antes de gastar millones de euros en esa instalación, es mejor construir uno que cumpla la expectativas y necesidades. Nuevo completamente, no se puede hacer un auditorio en cualquier ‘polideportivo’. La acústica, sí, la acústica, es fundamental para disfrutar del arte de la música y la cultura.