Excusa no pedida...

Las semanas pasan, los presupuestos no llegan y las coartadas no convencen

23/03/2021 7:16 | SUSANA GUTIÉRREZ

Dicen que las excusas son una forma cómoda de eludir nuestras responsabilidades y justificarnos. O más aún, dicen que quien se excusa, se acusa. La pandemia ha dado políticamente hablando un año de excusas y coartadas… Y no solo la pandemia. Hoy es 23 de marzo, y no veo excusa posible para no hablar de los hipotéticos presupuestos de 2021. De ese espejismo. Intentan agotarnos, ‘matarnos’ del aburrimiento para que nos demos por vencidos y no hablemos del tema para no hartar al personal. Pero sigo, un día más, y prometo hoy no aludir a los Arandabonos (¡Uy! ¡Demasiado tarde!). La excusa de siempre, esa de que no se tienen once votos y no hay respaldo para sacar adelante los presupuestos, esta vez no vale. Antes incluso de tener concluido el borrados, se tenían ya los once votos con el apoyo de VOX, e incluso de regalo otros dos de tránsfugas dispuestos, según dijeron, a firmar lo que fuera (por un momento de gloria. ¡Ay, no! Por el bien de la localidad).

Luego llego, el eterno tema de los informes. Que si la semana que viene, que si la siguiente… Más tarde, llegó el argumento de las bajas en la sección de Intervención. Hasta donde sé, la máxima en todos los trabajos es que nadie es imprescindible, y las cosas tienen que salir adelante pase lo que pase, pese a quien le pese. En nuestro Ayuntamiento parece que no. Si la excusa es real, hay un problema en la falta de organización interna del Consistorio, de la distribución del personal y el reparto de tareas. Por cierto, también responsabilidad de quienes nos dirigen. Si hacen falta refuerzos, o lo que sea necesario, que tomen las decisiones al respecto. Para eso se gobierna. Esas vacantes, han conllevado también las críticas de algunos trabajadores porque cobraron tarde este mes. O pagos que llevan pendientes desde hace tiempo, con la misma excusa.

Para ponernos en situación, estamos a finales de marzo y no hay noticias de la presentación oficial del presupuesto. Recordemos que se necesita un trámite de varias comisiones de Hacienda, de dictamen hasta elevar a pleno, que se aprueba, que se publique y demás. Las empresas y particulares están pendientes de ayudas y preguntan para cuándo, también aquellos que tienen proyectos en mente. Patronal y sindicatos lo trasladaron así en una reunión la semana pasada,  donde pidieron que se activara el dialogo social y se escucharan sus propuestas. Del encuentro parece que salieron cargados de explicaciones argumentadas en estas excusas que venimos detallando. 

En esos presupuestos van algunas obras importantes, por ejemplo, el arreglo de la Avenida de Castilla, que recordemos también fue en el 2019 y nunca se llegó a ejecutar. Como tarde mucho irá en 2021 y se quedará también en el limbo. Y así no habrá obra que más nos dure. Llevamos tanto hablando de ese proyecto que parece que lo hubiéramos ejecutado ya tres veces. Y con este panorama de presupuestos, me quedó admirada cuando se habla de los remanentes con tanta imagen de inminencia. De esos seis o siete millones de euros, con los que se van a arreglar los jardines de Don Diego, la piscina cubierta, los caminos, el puente de Bigar, la Casa de la Juventud… No sé cuántas cosas más… Es como el cuento de la lechera… La cosa es dar tiempo para ejecutarlos.

Y hablando de excusas, el otro día leí una más. La declaración de bienes de los concejales, está a punto de publicarse, dicen... Solo 21 meses después de que fuera obligatorio siguiendo la ley de transparencia. El argumento de la tardanza, la baja de una trabajadora.  Ya en julio de 2020 hablaba de ello en este mismo espacio en el artículo Aquello de la Transparencia, parece que no les preocupó mucho. O es que tenían la excusa...