La Función

Situaciones inentendibles, ante las que no hay argumentos que valgan

06/04/2021 7:16 | SUSANA GUTIÉRREZ

Antes presenciaba los plenos casi como una función de teatro, ahora han pasado a asemejarse más a una película. Es lo que hace seguirlos a través de una pantalla, por elección personal. No sé si me atrevería a definir el género concreto del filme. En una época tenían un claro estilo berlanguiano, ahora creo que ya ni eso. Son películas, largas, aburridas y con escaso hilo argumental. En la última entrega no defraudó, siguió la línea soporífera y plana, sin nada que pudiera pasar a la historia, aunque sea de forma fugaz.

Hablo de la sesión, porque en el turno de las mociones, sí salieron a relucir algunos asuntos que como mínimo son dignos del genero de terror. Estoy hablando, en concreto, de la situación de la residencia de mayores Virgen de las Viñas, propiedad de la Junta de Castilla y León y gestionada a través de un concierto por una empresa privada. Es un tema que por muchos argumentos que se busquen es imposible entender. La única explicación que se viene a la cabeza es que o la Administración quiere dejarla caer en el ostracismo hasta abocar al cierre o que la situación actual beneficie a otros centros privados. Hay familias que se mantienen años en lista de espera aguardando una plaza residencial a precio público, no todas las económicas pueden desembolsar un precio privado. Las extenso tiempo de espera está ahí, y por ello es incomprensible que el centro solo esté ocupado al 68%. Esa escasez de residentes ha generado el despido desde principios de año de once trabajadores, los mismo que pasaron los momentos más dramáticos en lo peor de la pandemia, mayormente en la primera ola de la pandemia. No hay un número mínimo de enfermeras y no se encuentran, como para aumentar el número de plazas. Esa es la excusa. La pregunta es porqué en el resto de las residencias sin esos mínimos no se ponen pegas. ¿Explicaciones? Ninguna.

El trasfondo es más grave porque algunos residentes trasladan a sus familias que otras situaciones precarias, como 'averías' en la calefacción. Ante eso, la pasividad absoluta de la Junta. Además, la táctica del avestruz o el mirar hacia otro lado del Ayuntamiento. El silencio. Ese no exigir una solución para una instalación que, recordemos, es pública. Por mucho que se compartan colores, los políticos municipales están para defender a la ciudad, también ante los suyos. La nueva gestión de la residencia comenzaba pocos meses antes de la pandemia. Entonces ya se vivieron problemas, mermas de servicios y profesionales, amparados por el pliego, eso si. Recuerdo, incluso, una recogida de firmas de los familiares por el descenso en la calidad. Luego llegó marzo y el drama todos lo conocemos. 

Viendo el debate, pocas esperanzas de reivindicación se denota en el Ayuntamiento, las mismas que hay para apostar por la municipalización de los servicios. He cambiado de tercio, pero es otro de los asuntos plenarios. Estoy de acuerdo que es muy complicado conseguir que servicios tan importantes como el aseo urbano sean asumidos directamente por el Ayuntamiento. Con el jolgorio de la oferta de empleo que existe ahora mimo y con las carencias en la gestión, parece imposible que se pueda ver eso como una posibilidad real. ¿Si existe la posibilidad de externalizar hasta el servicio de cementerio, cómo se va a gestionar el contrato más importante de forma directa? Lo sorprendente es que ahora lo ven como una locura, los mismos que hace seis años se comprometieron a crear una empresa municipal de servicios. Eso sí, según tomaron el acuerdo, se guardó en el gran cajón y hasta hoy.  Quizás no municipalizar, pero fiscalizar y hacer cumplir los contratos es posible, recomendable y obligatorio. Y más aún, es imprescindible que los incumplimientos no salgan más baratos que los cumplimientos, pero para eso hay que actuar.