Los vecinos de Santo Domingo recurren ante la anulación de la paralización de unas obras

23/03/2011 13:39 | Begoña Cisneros


Varios vecinos del barrio de Santo Domingo han recurrido ante el Ayuntamiento de Aranda el levantamiento de la paralización de las obras que un particular estaba realizando en dos parcelas situadas entre las calles Don Julián y Don Romero y Santo Domingo, una paralización que se realizó en base a un informe municipal que a continuación rechazó el colegio de Arquitectos de Burgos, algo que llevó al equipo de gobierno a permitir la continuación de la construcción del inmueble.

 

Ahora, los vecinos pretenden con este recurso que se declare como nulo el permiso de continuación de las obras, exponiendo que con esta edificación se vulneran las normas urbanísticas que regulan la tipología y retranqueos consolidados de la barriada. Entienden que la decisión municipal es nula porque el levantamiento de la paralización carece de motivaciones que lo justifiquen y por desviación de poder, “al haber delegado su decisión a un Informe del Colegio de Arquitectos, con dejación de las responsabilidades municipales en orden a la interpretación y aplicación de la normativa urbanística”. Al mismo tiempo argumentan que no es válido declarar la nulidad de un acuerdo municipal anterior, “separándose de los supuestos y procedimientos que la ley establece para considerar la existencia y decidir sobre la nulidad de los actos propios administrativos”.

 

Denuncian además que “todo el expediente de licencia de obras está viciado de nulidad” al contar con informes técnicos emitidos por una arquitecta laboral, cuando estas funciones están reservadas a los funcionarios municipales. Por ello, solicitan la “suspensión inmediata de las obras” para evitar mayores daños al promotor de las obras, que este podría “reclamar al Ayuntamiento, de lo cual harían responsables personalmente a quienes, en el Ayuntamiento, mantengan esta anómala situación”.

 

Por último, en el recurso manifiestan su disposición a acudir a los tribunales “para denunciar los antedichos defectos e ilegalidades”.

 

 

Un poco de historia

 

 

Se trata de unas obras, las de esta vivienda, que han llevado consigo la movilización de los vecinos de la zona desde sus inicios, que han visto cómo la nueva vivienda no dará continuidad a las alineaciones de la calle Don Julián y Don Romero ni a la tipología de las viviendas pareadas de este barrio arandino. El propietario adquirió dos parcelas con el fin de edificar en una de ellas, la que da a la calle Santo Domingo, y dejar la otra como patio, uniendo en la misma vivienda los el total de la edificación permitida en el PGOU.

 

En un principio, tras otorgar las licencias de derribo y construcción, la movilización de los vecinos a través de firmas llevó al Ayuntamiento arandino a elaborar un informe por parte de la arquitecta municipal. En él se daba la razón a los vecinos y reconocía que la edificación propuesta suponía una grave alteración de la unidad urbana y de la configuración del barrio. De hecho, señalaba que esta construcción dejaría una medianería vista en la calle Don Julián y Don Romero que incumplía las alineaciones de la parcela.

 

En vista del informe, el equipo de gobierno decidió suspender la licencia urbanística y acudir al colegio de Arquitectos de Burgos para pedir más información, una información que ha dado por buena la primera de las licencias que se le dio en su día porque la normativa permite llevar a cabo el proyecto presentado y asegura que la interpretación del segundo informe no puede aplicarse.