"Las administraciones no pueden estar toda la vida supliendo la falta de adaptación de ciertas familias al mundo civilizado"

La directora de la Vivienda no plantea nuevas actuaciones en el Orfeón Arandino si sus habitantes no tienen un comportamiento más civilizado

06/05/2021 13:38 | Begoña Cisneros

“Las administraciones no pueden estar toda la vida supliendo la falta de adaptación de ciertas familias al mundo civilizado, porque para eso no estamos”. De esta forma tan contundente se ha referido la directora general de Vivienda, Arquitectura y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, María Pardo, ante la pregunta sobre posibles actuaciones en el edificio del Orfeón Arandino.

Y es que si se anunció en su día un Plan de eficiencia energética hace un tiempo, el resultado no ha sido el que se quería. “Se hizo una inversión para mejorar el cableado y el problema es que cada vez que hacemos una inversión los inquilinos, que debieran tener un comportamiento más cívico, arrancan todo lo que ponemos”, manifiesta, señalando que así  “es un poco difícil legar a hacer inversiones que inmediatamente se tiran a la basura”.

Por ello la Junta no rechaza mejorar la eficiencia energética en el Orfeón Arandino en un futuro,  pero lanzan una premisa: “necesitamos que los habitantes de ese inmueble tengan un comportamiento más civilizado”.

Para Pardo, es evidente que “no podemos quitar esa inversión a otros ciudadanos que también lo necesitan” y opina que sería necesario tomar otras medidas para mejorar la situación. “Hay ciudadanos que se comportan debidamente que no tienen porqué pagar la consecuencia de los que no lo hacen. Pero en el Orfeón parece que la inmensa mayoría no tiene ese comportamiento”, señala, añadiendo no obstante que “a esas familias no se las puede dejar abandonadas”.

 

 

Incide la directora de la Vivienda que para invertir en el Orfeón Arandino se necesita antes  “un cambio de tendencia por parte de los inquilinos”. Y lo deja  más claro aún señalando que “con la cantidad de parque público que hay prefiero invertir allí donde los ciudadanos tengan un comportamiento altamente civilizado y la inversión al final no se tire por la ventana”. “A mí no me gusta malgastar el dinero en mi casa, pues tampoco  me gusta malgastar el dinero público”, continúa, asegurando que en este inmueble arandino se está dando una situación “no deseable que nos desborda por completo”.

Apunta Pardo que hay casos de viviendas que son utilizados para usos distintos al residencial. Y si la Ley permitiría una actuación para sancionar a las familias que no cumplen “ y en algunos casos hasta desahuciarlas”, lo cierto es que de momento “igual es mejor no actuar, porque si lo hacemos conforme a lo que permite la norma jurídica sé que voy a perjudicar a esas familias, y mucho. Y no se trata de eso”.