El picón no podrá utilizarse de momento

El Ayuntamiento trata de revertir el contrato y la UTE acude a la Justicia para demostrar que las obras se han hecho

18/06/2021 12:34 | Begoña Cisneros

La tramitación judicial de una denuncia efectuada por la Unión Temporal de Empresas (UTE) que ha llevado a cabo las obras del Picón en Aranda de Duero tienen una consecuencia inminente: el Ayuntamiento no puede celebrar en este espacio ningún tipo de actividad, ya sean conciertos, festivales o barracas.  Por tanto, se trastoca la intención de trasladar allí a los feriantes estas fiestas patronales por lo que habrá que buscar otro lugar.

Entretanto el problema sigue patente. Mientras que el Ayuntamiento de Aranda trata de revertir el contrato de la urbanización de estos terrenos entendiendo que las obras no están concluidas, desde la adjudicataria se entiende que no es así y que se han ejecutado conforme al proyecto.

Si realmente no han concluido, ¿por qué en 2019 se celebró allí el festival Sonorama y se realizaron algunos conciertos en las fiestas patronales? Esta es la pregunta en la que se amparan las empresas constructoras advirtiendo que para ello se aprobó la ocupación del espacio en ese momento. “Por jurisprudencia una ocupación es una recepción por sentido común, si las obras están ejecutadas para lo que han sido diseñadas se pueden celebrar un festival, y si no, no se puede celebrar nada”, advierte Miguel Riesgo desde la empresa arandina CHR, una de las que forman parte de la UTE. Y es que, en su opinión una ocupación es algo que se puede asimilar como un acta de recepción de las obras, y en eso se han basado para acudir a los juzgados. “Las obras se han ejecutado conforme proyecto, la dirección emitió su certificado sin oposición, y lo habitual es que se recepcionen”, afirma el representante.

Entre tanto, el dinero está sin pagar porque el Ayuntamiento aún no ha abonado pare de lo que le costó la ejecución de las obras. “Está dando bandazos, y ahora quiere resolver el contrato para utilizar las instalaciones. Las quiere usar y, sin embargo, mantienen que no están en condiciones de ser recibidas y pagadas”, manifiesta Miguel Ángel Riesgo, quien entiende esto como una incongruencia. “Entiendo que blanco y negro no puede ser”, comenta.

 

Dos años de paralización en la sede de policía

Y mientras tanto, el tiempo sigue pasando y las obras de construcción de la sede de la Policía local continúan paralizadas. La ejecución se iniciaba en 2019 pero solo unos meses más tarde se paralizaba porque el Ayuntamiento quiso incluir modificaciones.

Así, lo que iba a ser una espera de pocas semanas se ha convertido en casi dos años porque ninguna de las propuestas presentadas al Ayuntamiento ni por la adjudicataria de las obras ni por el estudio de arquitectura han gustado al Ayuntamiento, que tampoco aporta una solución sobre lo que quiere. “El cierre de una obra no es gratuito, mucho tiempo ha habido personal adscrito a la obra, hay importantes gastos de paralización, y aunque tratamos de negociar no ha sido posible”, termina diciendo el constructor.